La Sala Tercera de Apelaciones confirmó la sentencia de 250 años de prisión contra Yat Roy Chew Girón, el hombre de 22 años que fue acusado de la muerte de sus padres y hermanos.
Los juzgadores consideraron que el tribunal que emitió la sentencia contra Chew Girón, había emitido un fallo apegado a derecho y basándose en las pruebas que la fiscalía había presentado, en específico la de ADN, que demostró la presencia del condenado en la escena del asesinato contra los cinco miembros de su familia.
Con ese fallo, queda en firme la sentencia de 250 años contra el sindicado de la masacre.