El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social confirmó hoy el cuarto caso de gripe tipo A H1N1. Se trata de una mujer de 64 años, originaria de San José Ojetenán, San Marcos, comunidad cercana a la zona fronteriza con México, según informo Celso Cerezo, titular de la cartera.
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En un principio, no se había establecido la enfermedad y se le había detectado neumonía, pero luego de los análisis efectuados en laboratorios nacionales, con la asistencia de la Universidad del Valle, confirmaron que se trataba de la gripe que está afectando a nivel mundial.
CUIDADOS
La paciente se encuentra aislada en un área específica en el hospital de Quetzaltenango, tratada con medicamentos para su pronta recuperación, comentó Cerezo.
La comunidad esta siendo monitoreada epidemiológicamente para evitar más contagios a los pobladores de la región, la asistencia es coordinada por medio de grupos de trabajo establecidos por médicos de la localidad.
Cabe destacar que el Centro de Estudios Epidemiológicos (CDC) con sede en Atlanta, en donde anteriormente se practicaban los exámenes de confirmación, hizo un donativo de reactivos especiales para determinar los casos positivos en Guatemala, de esta manera no hay necesidad de enviarlos a Atlanta; éstos ayudarán para conocer los casos contagiados en un lapso de 48 horas.
RECOMENDACIONES
Para evitar la expansión del virus el Ministerio de Salud Pública recomienda acudir inmediatamente a un centro asistencial todas las personas que presenten síntomas de tos seca, fiebres altas, intensos dolores de cabeza y de garganta.
Además, «debemos seguir las medidas higiénicas como lavarse las manos, evitar saludarse de beso, taparse la boca al toser y tener especial cuidado al estornudar», recomendó Ludwing Ovalle, viceministro de hospitales.
Pese a que el virus de la gripe porcina superó hoy los 10 mil enfermos y ha causado 80 muertos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) parece haber cedido a la presión de algunos países y se toma tiempo antes de anunciar la primera gran pandemia del siglo XXI.
El virus A (H1N1), para el que todavía no existe ninguna vacuna, contaminó oficialmente a 10.243 personas en 41 países y dejó 80 muertos, anunció la OMS.
México, Estados Unidos y Canadá siguen siendo los países con más contagiados, pese a que el virus también está afectando especialmente a Japón, donde las autoridades confirmaron hoy 251 casos.
El archipiélago nipón se ha convertido así en la segunda región del mundo más afectada por el virus por detrás de América del Norte.
Sin embargo, la OMS asegura que aún no tiene pruebas de que el japonés sea un foco autónomo de transmisión entre humanos. Esto, según sus criterios, la obligaría a activar la sexta y última fase de su nivel de alerta, desencadenado así el anuncio de pandemia.
La repentina prudencia de la organización ha sorprendido a la prensa, que desde el lunes interroga sin cesar a su directora general, Margaret Chan, sobre el cambio de orientación, visto que la OMS se había mostrado previamente rápida en la activación de sus fases de alerta.
«Estamos bajo presión para tomar medidas urgente», explicó ante los 193 miembros de la OMS reunidos desde el lunes en Ginebra con motivo de su asamblea general anual.
Pese a ello, Chan subrayó la intención de la OMS de mantener su actual nivel de alerta 5 y se mostró a favor de tomarse tiempo para alcanzar otro tipo de decisión.
Pero tras ciertas explicaciones confusas, terminó por reconocer haber «escuchado» la recomendación de los ministros de Sanidad de Brasil, Japón, China, Suiza y Gran Bretaña de no precipitarse.
«Creo que usted necesita más tiempo» para estudiar el paso al nivel de alerta 6, le dijo el responsable británico de Sanidad, Alan Johnson, al señalar su temor de un pánico generalizado entre la población si se produce el anuncio de pandemia.
Para esos países, además, la OMS debe cambiar su sistema de alerta porque da lugar a confusión. Como la organización repite, sólo refleja el alcance geográfico de la enfermedad, no su gravedad.
La nueva prudencia de la OMS parece contradecir su actuación pocos días después del anuncio de la existencia de un virus que mezclaba orígenes porcinos, aviarios y humanos en México.
Así, a finales de abril, la OMS activó su nivel 4 de alerta señalando la existencia de transmisión entre humanos de un virus de origen animal.
Dos días después, el 29 de abril, subió la alerta al nivel 5, algo que significaba que consideraba «inminente» una pandemia. La decisión se basó en que la transmisión entre seres humanos se verificó en dos países de una misma región: Estados Unidos y México.
Ahora espera la aparición de un nuevo foco autónomo en otra región del globo para activar su último nivel. Pero se muestra reticente a declarar que ese segundo foco podría haber aparecido en Japón.
«La mayoría de los casos que vemos (en Japón) están en una escuela», se justificó ayer Chan ante la prensa.
«Hay casos en los que no podemos establecer relaciones con otros enfermos pero esto no es inhabitual», explicó al precisar que eso también ocurre en Gran Bretaña y Nueva York, obviando que los casos en esta última ciudad causaron en gran parte el paso al nivel de alerta 5.
Con respecto a la progresión de la enfermedad hoy, «la mayoría de los nuevos casos (413 más desde ayer) se registraron en Estados Unidos y Japón», según la OMS.
Las autoridades sanitarias de Tokio señalaron el primer caso confirmado en esta capital de 38 millones de habitantes: una escolar de 16 años que había viajado recientemente a Nueva York.
En México, epicentro del brote, las autoridades sanitarias anunciaron 100 enfermos más en 24 horas, elevando a más de 3.660 el total de afectados, y cuatro nuevos fallecimientos, que aumentan la cifra total a 76 muertos, la mayor del mundo.