Confianza en derecha para enfrentar crisis


Marí­a Dolores Cospedal, del Partido Popular durante una conferencia de prensa en Madrid. 

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<p>El triunfo de la derecha en las elecciones parlamentarias europeas del domingo mostró que los ciudadanos del Viejo Continente prefieren un manejo conservador de la crisis económica ante la falta de alternativas de los socialistas, indicaron analistas.</p>
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Los conservadores del Partido Popular Europeo (PPE) asentaron su hegemoní­a en el Europarlamento, con 263 escaños de un total de 736, muy por delante de los socialistas, con 163 escaños, en unos comicios celebrados en los 27 paí­ses de la Unión Europea (UE), cuyos resultados todaví­a no son definitivos.

La derecha gobernante se impuso sin problemas en grandes paí­ses como Alemania, Francia e Italia y logró superar desde la oposición a los socialistas en el poder en Gran Bretaña, Portugal y España, que encajaron derrotas de mayor a menor grado.

La tendencia en el resto de la UE, donde los conservadores gobiernan en 21 de los 27 paí­ses, fue similar, con excepciones en Suecia, Dinamarca, Grecia y Eslovaquia, principalmente.

«Los socialistas perdieron porque no pudieron aportar ninguna alternativa creí­ble a la crisis económica», explicó a la AFP Piotr Maciej Kaczynski, analista del Centro de Estudios Polí­ticos Europeos en Bruselas.

La segunda fuerza polí­tica europea atraviesa una «crisis de credibilidad, incapaz de presentar un frente unido», coincide Antonio Missiroli, del Centro de Polí­tica Europea.

Respecto de los anterior comicios, en 2004, el apoyo a los socialistas cayó casi cinco puntos, hasta el 22,1% de los sufragios, frente a un PPE estable, con el 35,7%, pese a la defección de varias decenas de diputados británicos, polacos y checos, para formar un nuevo grupo de tintes euroescépticos.

La crisis económica pasó factura a los socialistas que gobiernan en Gran Bretaña o España pero reconfortó al presidente francés, Nicolas Sarkozy, a la canciller alemana, Angela Merkel y hasta el jefe del gobierno italiano, Silvio Berlusconi, salpicado por nuevos escándalos judiciales y sexuales.

En los comicios europeos se dieron «dos escenarios». El primero, en el que la izquierda en el poder «fue castigada por la crisis» y el segundo, en paí­ses como Francia e Italia, «donde no se benefició de ella pese a estar en la oposición», apunta Philip Whyte, del Centro para la Reforma Europea.

¿Mérito de los conservadores o error de los socialistas?

«No es que la derecha tampoco haya aportado una alternativa. También está dividida a nivel europeo, como lo demuestran las divergencias entre Merkel y Sarkozy» sobre las soluciones a la crisis, «pero es una cuestión de confianza» del electorado, defiende Kaczynski.

Los europeos, sumidos en la peor debacle económica desde la Segunda Guerra Mundial, «tienden a votar a la derecha en tiempos de crisis o bien, votan radical, desesperados y frustrados con los polí­ticos», lo que explica el alza de los Verdes en Francia o Bélgica, indica el analista.

El ciudadano medio quiere protección social, lo que deberí­a beneficiar a la izquierda, pero también «seguridad, que se le proteja fí­sicamente y contra la inmigración y se le dé estabilidad financiera», reivindicaciones que encajan en los programas de la derecha, continúa.

Arrinconados, los socialistas «no es que necesiten reinventarse, es que necesitan existir». «Por ahora – lamenta – sólo son una etiqueta» en el Parlamento Europeo.

Según White, la fuga de votos socialistas se dio en todas direcciones. La izquierda radical, crí­tica con «la socialdemocracia acomodada», capitaliza los votos de los más progresistas, y por otro, los votantes de la izquierda moderada «se adhieren a cualquier otro partido».

Pero también hay quien resta importancia a la derrota socialista en Europa: «Los electores estiman que no hay gran cosa en juego en unas elecciones europeas. Por eso muchos votan a pequeñas formaciones, como los Verdes, aunque sean socialistas», defiende Missiroli.

«La mala noticia» es que la composición del Parlamento Europeo pesa en las polí­ticas nacionales, ironiza. Con el nuevo hemiciclo, de tonos aún más conservadores, «cabe esperar un endurecimiento en asuntos como la inmigración» en Europa, pronostica.

ESPAí‘A Aviso a Zapatero


La victoria de la derecha española por cerca de cuatro puntos porcentuales en las elecciones europeas del domingo suponen un serio aviso para el jefe del gobierno socialista español, José Luis Rodrí­guez Zapatero, al que ha pasado factura la crisis económica que afecta al paí­s.

El principal partido de la oposición española, el Partido Popular (PP, derecha) logró el 42,23% de los sufragios frente a los socialistas, que obtuvieron un 38,51% de los votos, según resultados definitivos.

Los conservadores lograron 23 diputados, dos más que los 21 obtenidos por los socialistas de los 50 que le corresponden a España en el Parlamento Europeo.

La situación económica «ha sido un factor relevante en el voto» de los españoles, reconocí­a el domingo tras admitir los resultados, la secretaria de organización del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Leire Pají­n.

La crisis económica internacional, agravada en España con el estallido de la burbuja inmobiliaria, que se ha traducido en un paro galopante que afecta al 17,36% de la población activa, fue el centro de una campaña electoral muy pegada a la realidad nacional y en la que Europa pasó a un segundo plano.

«En una situación de crisis, el castigo se dirige al Gobierno. Creo que el castigo no es intenso, es muy limitado, pero es un indicio de un cierto malestar», dijo a AFP el profesor y experto en opinión pública, Fermí­n Bouza.

Los socialistas españoles insisten en que su derrota, que se enmarca en una mayor de la izquierda europea, se debe principalmente a la grave coyuntura económica y argumentan que no se deben extrapolar estos resultados al mapa nacional.

«Estamos hablando de unas elecciones europeas y los resultados se tienen que traducir y leer en ese contexto», añadió Pají­n, cuyo partido tiene tres años hasta las próximas generales para intentar volver a ganarse el favor del electorado perdido.

El partido de Zapatero parece haberse visto perjudicado por la alta abstención que alcanzó el 54% de los 35,5 millones de electores llamados a votar, a pesar de que fue algo menor que la registrada en las últimas europeas en 2004 (54,86%).

«Lo que le ocurrió ayer al PSOE no es que sus votantes fueron a votar al PP sino que no fueron a votar», afirmó Bouza, para quien el resultado «no se puede extender a las generales, la gente va a votar con otro espí­ritu».

El lí­der del PP, Mariano «Rajoy le ha ganado esta vez (a Zapatero) y ello demuestra que podrí­a ganarle también dentro de tres años (en las generales), aunque la alta abstención no permite extrapolar lo sucedido ayer», recuerda este lunes el diario liberal El Mundo, ya que en los comicios generales suele haber más participación.

Sin embargo, para el diario conservador ABC se trató de «una derrota clara y sin paliativos» de Zapatero y un éxito «proporcional» de Rajoy, auténtico ganador de los comicios del domingo, de los que ha salido muy reforzado internamente.

«Lo que consiguen estas elecciones es consolidar el liderazgo de Rajoy en el PP», según Bouzas, coincidiendo con los medios españoles para los cuales la victoria electoral despeja el camino del lí­der conservador para ser candidato a las elecciones generales en 2012, tras haber sido una figura muy contestada después de sus derrotas electorales frente a Zapatero en 2004 y 2008.

«Se abre un nuevo ciclo polí­tico en España que tiene que terminar con el PP en el gobierno de España», afirmaba el domingo el cabeza de lista de los populares a la Eurocámara, Jaime Mayor Oreja.