Confí­an en respaldo ruso


La OPEP se apresta a reducir su producción y confí­a en el respaldo de Rusia.


La Organización de Paí­ses Exportadores de Petróleo (OPEP) prevé ajustar sus grifos durante su reunión del miércoles en Argelia, con un nuevo recorte de su producción para el que espera el respaldo de Rusia en su lucha contra el desplome de las cotizaciones del crudo.

«Todo el mundo es favorable a una reducción (de la producción), no tengo ninguna duda al respecto», afirmó el lunes el presidente de la OPEP y ministro argelino de Energí­a, Chakib Jelil, a su llegada a Orán (Argelia), donde el miércoles se celebrará la esperada reunión.

Estas declaraciones hicieron escalar los precios del crudo en Nueva York, que por primera vez en dos semanas superaron los 50 dólares el barril.

Jelil justificó ese previsible recorte por su «pesimismo» sobre la demanda de crudo, cifrando en 400 millones de barriles el excedente estancado en el mercado.

Mientras que el presidente de la OPEP no avanzó ninguna cifra, los analistas prevén una bajada de 1,5 a 2 millones de barriles diarios (mbd).

Irán, segundo exportador de la OPEP, desveló el domingo sus intenciones.

«Nuestra postura en la próxima reunión de la OPEP en Argelia es abogar por una reducción de entre 1,5 y 2 mbd de la producción», declaró el ministro iraní­ de Petróleo, Gholam Hossein Nozari.

El secretario general del cartel, Abdalá El Badri, declaró por su parte el lunes que el mercado requiere una «reducción de envergadura», alegando unos «stocks» demasiado elevados que conviene «retirar del mercado».

«La situación es muy difí­cil, debemos actuar», reconoció El Badri.

Los precios del crudo se desplomaron más del 70% desde sus récords de casi 150 dólares el barril, pasando brevemente por debajo de los 40 dólares a principios de diciembre.

Estas endebles cotizaciones impiden a los Estados petroleros cubrir sus costos de producción y equilibrar sus finanzas.

En la misma lí­nea que Arabia Saudita, jefe de filas de la OPEP, Jelil indicó el lunes que un precio de 75 dólares el barril era «bueno para todo el mundo», productores y consumidores.

El argelino defendió que los precios actuales no convienen siquiera a los paí­ses consumidores, puesto que disuaden las inversiones petroleras y auguran unas cotizaciones «muy elevadas» para cuando la demanda se recupere.

El peligro de una caí­da continuada de la demanda, derivada de la crisis económica, también ha incitado a la OPEP, que asegura el 40% de la oferta mundial de crudo, a buscar el apoyo de los paí­ses productores no miembros del cartel.

«Si los precios caen, caen para todo el mundo. Todos tienen interés en que los precios se estabilicen», subrayó Jelil.

El presidente de la OPEP aguarda en particular el apoyo de Rusia, a la que le gustarí­a ver ingresar en el cartel.

Una importante delegación rusa, encabezada por el viceprimer ministro y el ministro de Energí­a, es esperada el martes en Orán.

Rusia darí­a una «importancia particular a la OPEP si ingresara (en el cartel), incrementarí­a el poderí­o en términos de control de la producción» mundial, equivalente a alrededor del 50%, aseguró Jelil.

Según Vagit Alekperov, presidente de la segunda petrolera rusa Lukoil, el cartel espera que «Rusia rebaje su producción en entre 200.000 y 300.000 barriles diarios respecto a su actual media anual».

Rusia produjo unos 10 millones de barriles diarios en 2007.

Una rebaja de la producción el miércoles serí­a la tercera consecutiva en cuatro meses. En septiembre, la organización recortó su oferta en 520.000 bd y en octubre en 1,5 mbd.

El presidente de la OPEP se felicitó por otra parte del cumplimiento de estas decisiones, afirmando que las cuotas eran respetadas en «más del 75%».