Confí­an en no romper relaciones


Sectores económicos en Perú expresaron su confianza de que la demanda peruana ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya por un reclamo de lí­mites marí­timos con Chile no afectará la relación bilateral, que atraviesa por uno de sus mejores momentos.


Perú presentó ayer ante La Haya un reclamo sobre la frontera marí­tima con Chile, considerando que hay cerca de 100 mil km2 del océano Pací­fico en litigio, una situación que potencialmente podrí­a afectar la relación entre los dos paí­ses.

Responsables polí­ticos y económicos en Lima consideran sin embargo que esta demanda no deberí­a afectar la buena relación que existe entre los gobiernos de los presidentes chilena, Michelle Bachelet, y peruano, Alan Garcí­a, ni tampoco las relaciones comerciales y financieras que se han fortalecido en los últimos años.

El presidente de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas, Jaime Cáceres Sayán, dijo a la agencia peruana Andina que los inversionistas chilenos tienen claro que el diferendo es un asunto eminentemente polí­tico.

«Los inversionistas chilenos tienen claramente separados el concepto de la estabilidad del Perú y las oportunidades de inversión, de lo que puede ser el tema del diferendo. Al igual que los inversionistas peruanos, los chilenos también creen que este tema está en manos de su gobierno y no tiene por qué afectar las relaciones comerciales», dijo Cáceres.

Cáceres hizo un llamado a los dirigentes peruanos a no politizar el caso.

En coincidencia, José Luis Silva, presidente de la peruana Asociación de Exportadores, estimó que el diferendo marí­timo no repercutirá en las relaciones bilaterales entre ambos paí­ses.

Para Silva, los dirigentes económicos tienen bien diferencias los temas polí­ticos y comerciales.

«Creemos que el Ejecutivo está actuando en defensa de nuestros intereses y que está usando los canales adecuados para zanjar un tema que se mantuvo expectante en los últimos años» señaló, acotando que en la zona marí­tima del diferendo los barcos pesqueros peruanos no tienen acceso, lo que cambiarí­a si la Corte de La Haya le da la razón a la demanda de Lima.

El presidente del Congreso, Luis Gonzales Posada, desestimó también que las relaciones comerciales y económicas entre Perú y Chile se vayan a ver afectadas por la demanda ante La Haya.

«El hecho que tengamos una controversia jurí­dica entre dos paí­ses civilizados, no lleva a anular ni a limitar la polí­tica en lo económico, en lo humano, en lo comercial y en lo cultural que tenemos con Chile», dijo.

Perú es el tercer destino de las inversiones chilenas, con 6 mil millones de dólares en lo que va de la década.

En 2006 (último año de consolidación de datos) el intercambio comercial llegó a 2.359 millones de dólares, con exportaciones chilenas a Perú por 932 millones e importaciones por 1.427 millones.

Perú señaló en su reclamo ante La Haya una zona de litigio de 95 mil km2, de los cuales reclama unos 66 mil km2.

Chile no reconoce una controversia limí­trofe y sostiene que la frontera marí­tima quedó delimitada por unos acuerdos suscritos en 1952 y 1954, pero Perú estima que esos documentos son sólo regulatorios de la actividad pesquera y no pueden ser considerados tratados limí­trofes.