Conferencia Episcopal, por la dignidad humana


Foto Archivo: Representantes de la Nunciatura Apostólica manifestaron en conferencia de prensa su rechazo por la concepción artificial.

Esta mañana se dio a conocer la instrucción «Dignatas personae», del máximo lí­der de la Iglesia Católica, el papa Benedicto XVI, por medio de la cual rechazan, fundamentalmente, todo proceso de concepción artificial.

Ligia Flores
lahora@lahora.com.gt

La Iglesia Católica, a través del representante del Vaticano en el paí­s, el nuncio apostólico Bruno Musaró, señaló que en los últimos años las ciencias biomédicas han avanzado considerablemente, por lo que se debe «animar a una investigación respetuosa de la dignidad del ser humano y de la procreación».

A consideración de la instrucción aprobada por El Vaticano, son lí­citas todas las técnicas que respetan «el derecho a la vida y de cada ser humano, la unidad del matrimonio, que implica el respeto recí­proco del derecho de los cónyuges, a convertirse en padre y madre solamente el uno a través del otro».

«Los valores especí­ficamente humanos de la sexualidad que exigen que la procreación de una persona humana sea requerida como el fruto del acto conyugal, especí­fico del amor entre los esposos», indicó Musaró.

La instrucción se fundamenta en que a través de estos procesos se ponen en riesgo la vida del embrión, ya que se ha demostrado que en la fertilización in vitro, el congelamiento de embriones y de óvulos y la reducción embrionaria amenazan la vida humana.

«La experiencia de los últimos años ha demostrado que en el contexto de las técnicas de fertilización in vitro el número de embriones sacrificados es altí­simo, arriba del 80% de la producción en los centro más importantes», señala el documento.

Contra técnicas interceptivas

La instrucción también evidenció su rechazo al uso de los médios técnicos que actúan después de la fecundación, debido a que «la intención abortiva generalmente está presente en la persona que quiere impedir la implantación de un embrión (…)».

«El uso de los medios de intercepción y contragestión forma del aborto y es inmoral», sentencia el documento dado a conocer hoy en Guatemala.

Por otro lado, también se expresó la renuncia de la Iglesia Católica al uso de las nuevas propuestas terapéuticas que compartan la manipulación del embrión o del patrimonio genético humano.

«En lo que se refiere a la hipótesis de la aplicación de la ingenierí­a genética con el presunto fin de mejorar y potenciar la dotación genética, tales manipulaciones favorecen una mentalidad eugenésica e introducen indirectamente un estigma social (…)», se dijo.