La secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice llegó por sorpresa a Bagdad hoy para urgir a los líderes iraquíes a más reformas legislativas y avanzar por el camino de la reconciliación.
«Es el tiempo de la esperanza», aseguró durante una conferencia de prensa conjunta con su homólogo, el ministro iraquí de Relaciones Exteriores, Hoshyar Zebari.
La jefa de la diplomacia estadounidense destacó los avances que han realizado los iraquíes en el plano de la reconciliación política.
«Debo decir que desde la última vez que estuve aquí, hace un mes, he podido comprobar avances en el frente político, sobre todo en el terreno de la reconciliación que los mismos iraquíes han realizado a nivel de las comunidades», declaró.
Rice llegó hoy en la mañana procedente de la vecina Arabia Saudita, donde acompañaba al presidente George W. Bush en su gira por Oriente Medio y se reunió inmediatamente con el primer ministro iraquí Nuri al Maliki.
El presidente Bush y Rice «decidieron que ésta era una buena ocasión para que la secretaria de Estado viajase a Bagdad a reunirse con los responsables iraquíes, continuar con los avances logrados y alentar a una mayor reconciliación política y a la acción legislativa», declaró el portavoz estadounidense Gordon Jogndroe en Riad.
Precisó que Rice había previsto regresar hoy en la tarde a la capital saudita.
Un comunicado de la oficina de Maliki, publicado tras las conversaciones, citó al primer ministro iraquí diciendo que Irak busca construir buenas relaciones con Estados Unidos y otros países.
«Estamos trabajando para restaurar la confianza y reconstruir lazos con la comunidad internacional, política y económicamente, y librar al país de los efectos de la política equivocada del antiguo régimen (de Saddam Hussein)», añadió Maliki.
Dijo también que su gobierno se concentra actualmente en sus esfuerzos de dinamizar la economía y en la reconstrucción, reforzando los logros en materia de seguridad de los pasados meses, que vieron caer los niveles de violencia de manera significativa, así como también en los progresos políticos.
Rice renovó el apoyo de Estados Unidos al gobierno de Irak «y a sus esfuerzos por lograr el éxito de sus proyectos económicos, políticos y de reconstrucción».
Su visita se produce varios días después de que el parlamento iraquí aprobara una ley sobre la rehabilitación de los ex miembros del partido Baas de Saddam Hussein, una medida muy esperada en favor de la reconciliación nacional.
Bush destacó la adopción de esta ley que estimula la reconciliación entre iraquíes.
«Es un signo importante de que los líderes en ese país deben trabajar juntos para cumplir con las aspiraciones del pueblo iraquí», declaró Bush el sábado anterior en Bahrein.
«Queda trabajo por hacer, pero el nivel de violencia en Irak se ha reducido de manera significativa. La esperanza regresa a Bagdad, la esperanza vuelve a las ciudades y pueblos de todo Irak», había añadido Bush.
Actualmente hay unos 160 mil soldados estadounidenses en Irak.
Bush dijo ese día que las cosas están «en buen camino» para cumplir el objetivo de retirar 30 mil militares antes del mes de julio.