El presidente palestino, Mahmud Abas, se entrevistó el lunes con la secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice, que visita a israelíes y palestinos para incitarlos a avanzar antes de la celebración de una reunión internacional sobre el conflicto.
El encuentro comenzó poco después de las 09H00 GMT en el cuartel general de la Autoridad Palestina en Ramalá, en Cisjordania.
El convoy que trasladaba a Rice desde Jerusalén tuvo que detenerse durante unos 15 minutos cerca de la salida norte de la ciudad debido a la presencia de un vehículo sospechoso al borde de la carretera, comprobó una periodista de la AFP. Se trató de una falsa alarma.
Rice, que efectúa la séptima visita a la región en lo que va de año, intenta convencer a israelíes y palestinos de superar sus divergencias sobre los principales aspectos de un conflicto que comenzó hace seis décadas, de cara a una reunión que Estados Unidos acogerá en noviembre.
«Es una visita muy importante y otras la seguirán antes de la celebración de la reunión internacional», declaró a la AFP el negociador palestino Saeb Erakat.
«Debemos poner las bases de un acuerdo antes de participar en la reunión y con esto quiero decir redactar un documento conjunto» sobre las grandes líneas de una solución, añadió Erakat.
«Hay que garantizar el éxito de esta reunión porque la credibilidad de Estados Unidos y de la comunidad internacional está en juego», dijo por su parte el portavoz de la presidencia palestina, Nabil Abu Rudeina.
Un alto responsable del departamento de Estado indicó el domingo que negociadores israelíes y palestinos abordarían el lunes las cuestiones de fondo con vistas a la elaboración de un documento conjunto.
«Ahora va a comenzar el verdadero trabajo para pasar de conversaciones entre los dos dirigentes y reuniones cumbre a dos grupos de trabajo experimentados y sofisticados», declaró a la prensa un alto responsable que pidió mantener el anonimato.
Este dio a entender que Rice se implicaría más en las negociaciones de ahora en adelante. «Estoy convencido de que esto exigirá mucho trabajo diplomático por parte de Estados Unidos», afirmó. «Son verdaderamente cuestiones difíciles», agregó.
Al inicio de su gira, Rice pidió a los israelíes que se abstuvieran de «desgastar la confianza» de los palestinos, en referencia a la reciente decisión israelí de confiscar tierras palestinas cerca de Jerusalén.
La jefa de la diplomacia estadounidense advitió que no hay que esperar un gran avance en el documento común que israelíes y palestinos intentan elaborar para presentarlo en la reunión internacional.
«No espero que estos encuentros den lugar a ningún resultado particular en forma de avances en el documento», afirmó. «Como es de esperar, subsisten los problemas y se deben reducir las divergencias sobre la naturaleza y el contenido de este documento», reconoció.
También el primer ministro israelí Ehud Olmert, que el domigno se entrevistó con Rice, se esforzó por calmar las esperanzas suscitadas por la reunión internacional, afirmando que la elaboración de una «declaración común» no es condición previa a su celebración.
Por otra parte, descartó los llamamientos de los palestinos a fijar un calendario preciso de negociaciones a mantener inmediatamente después de la reunión internacional.
«Creo que tal calendario daría problemas más que resolverlos (…) deseamos que los palestinos y la parte israelí aprueben los elementos que constituyen la base de la declaración común y que continúen las conversaciones sobre la creación de un Estado palestino», afirmó.
La secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice afirmó el lunes en Ramala (Cisjordania) que la reunión prevista sobre Oriente Medio será «seria y sustancial», y confirmó que se llevará a cabo en Annapolis, cerca de Washington.
«Será una conferencia seria y sustancial que avanzará la causa del establecimiento de un Estado palestino. Francamente, tenemos mejores cosas que hacer que invitar a gente a Annapolis sólo para que salgan en la foto», dijo.
También confirmó implícitamente que la reunión tendría lugar el mes próximo al hablar del «documento de noviembre» cuando se refirió a la declaración conjunta a la que Israel y los palestinos tratan de llegar antes de la conferencia.