Condenan a guatemaltecos por trata de personas


Cuatro guatemaltecos y un mexicano fueron encontrados culpables en Estados Unidos de tráfico de mujeres centroamericanas para forzarlas a ser prostitutas en Los íngeles, y podrí­an recibir sentencias de hasta cadena perpetua, informó hoy el Departamento de Justicia.


Las cinco personas, miembros de la misma familia o vinculadas a ella, fueron encontradas culpables ayer de conspiración, tráfico sexual por la fuerza, fraude o coerción e importación de extranjeros con fines de prostitución, indicó el comunicado del departamento.

Los acusados ofrecí­an a mujeres y niñas pobres e indocumentadas en Centroamérica empleos en Estados Unidos, y una vez en este paí­s usaban amenazas, violencia fí­sica y hasta violaciones para obligarlas a ejercer la prostitución.

Controlaban a las mujeres bajo amenaza de golpizas y de matar a familiares en sus paí­ses de origen, y a algunas las encerraban bajo llave por las noches.

«Este veredicto es un mensaje para los traficantes sexuales nacionales o internacionales, de que no pueden escapar de la justicia», indicó Loretta King, fiscal general asistente para los derechos humanos.

«Nadie deberí­a ser victimizado de esta manera», secundó Thomas O»Brien, fiscal para el distrito central de California (oeste).

Los acusados recibirán su sentencia, que no podrá ser menor a 15 años, posteriormente este año.

TRATA Gran negocio


Adrián González-Regueral, representante del Fondo Internacional de Emergencia de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), visitó el Organismo Legislativo de Guatemala, donde respaldó la iniciativa de ley contra la violencia sexual, explotación y trata de personas que este miércoles pasó su primera lectura.

El funcionario internacional dio a conocer que la trata de personas es el tercer negocio más lucrativo para la delincuencia organizada, después del narcotráfico. Argumentó que este flagelo está afectando a los más vulnerables por la falta de información, comunicación, la pobreza, discriminación, impunidad, la forma de combatir al crimen, razones por las que también es necesaria la nueva Ley de Armas y Municiones.