«Todo el pueblo campesino tiene que levantarse, porque ahora solo una parte de la población exigimos y peleamos por nuestros derechos. Hace falta fuerza; mientras más seamos quienes exigimos, la voz va a ser más grande, y va a ser escuchada», afirmó Guillermo Pérez.
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Pérez es originario del municipio de Nuevo San Carlos, del departamento de Retalhuleu y miembro de la coordinadora campesina Kab» Awil (dos miradas), que ha trabajado por el derecho al acceso de la tierra de más de 80 familias del citado municipio.
El campesino tiene una idea clara y es que para que su lucha y la de miles de indígenas y campesinos, que buscan agenciarse de un terreno para subsistir, se fortalezca, «todo el pueblo campesino debe unirse para que la lucha sea más efectiva y se encuentren grandes ideas en ese camino».
Organizaciones sociales, indígenas y campesinas conmemoran hoy el Día Internacional de la Lucha Campesina, en medio de una fuerte conflictividad agraria que afecta y confronta a miles de familias en todo el país, así como a la criminalización y violencia que los dirigentes reciben de las instituciones de Estado.
«El Gobierno debe escuchar al pueblo, porque siempre que hacemos manifestaciones se hacen de oídos sordos o prometen, pero no cumplen. Quieren basar la vida del pueblo guatemalteco en papeles, pero la realidad del campesinado guatemalteco las instituciones públicas la desconocen, por eso no han hecho nada», criticó Pérez.
Las 89 familias de Nuevo San Carlos deben Q33 mil por socio más el 5% de intereses sobre el saldo, producto de un préstamo para adquirir la finca El Salvador Xolwitz, que no resultó «tan productiva». La misma fue obtenida a través del Fondo Nacional de Tierras (Fontierras) hace cinco años; a la fecha no cuentan con energía eléctrica y solo diez familias alcanzan a surtirse de agua potable.
SOLIDARIDAD
La Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas, CAOI, se sumó a la exigencia de libertad para el dirigente campesino, de Livingston, Izabal, Ramiro Choc, quien fue condenado a ocho años de prisión.
Asimismo, convocó a las organizaciones indígenas del continente a continuar articulando demandas y propuestas para crear propuestas alternas al modelo neoliberal, al cual acusan de arrasar con la naturaleza y los derechos de los pueblos indígenas.
Organizaciones a nivel mundial aseguran que la resistencia de los pueblos es cada vez mayor en todas partes y el movimiento por la soberanía alimentaria está ganando reconocimiento en las escenas política y social.
CONTEXTO ACTUAL
Criminalización de la lucha (dirigentes detenidos)
Desalojos violentos (de 2008 a la fecha, 39)
Conflictos agrarios (más de 1,500)
Debilidad institucional
Carencia de marco legal
Ausencia de una política de desarrollo rural integral