Con la excepción de Lider, bien hecho Diputados. ¡Ya basta!


Jesus-Abalczar-Lpez-Nueva

¡Ya era hora que las bancadas de Diputados de los partidos políticos del Congreso de la República reaccionaran ante la obstrucción de la bancada de “los corbatas rojas” y sus aliados, para volver al cumplimiento de sus funciones parlamentarias, y así dejar de ganarse el sueldo y las prebendas de que gozan, “haciendo algo, en vez de seguir sin hacer nada”. Y, aunque esta reacción fue tardía (después de cinco a seis meses), de todos modos puede considerarse oportuna, a pesar que el virulento jefe de esa bancada (megáfono en ristre), asegure que se ha vulnerado “el sagrado derecho a la interpelación”.

Jesús Abalcázar López 
jesus.abalcazar@gmail.com


Pero, el pueblo se pregunta: ¿Cuál sagrado derecho, si los diputados politiqueros lo han convertido en un pretexto para evitar el normal funcionamiento del Estado, y de paso, causar graves perjuicios a la vida institucional del país? Es inaceptable que exista un Organismo del Estado que se pueda paralizar por medio año, solo porque algunos “obstructores”, mal llamados de oposición, (que ya se saborean con la dulce guayaba presidencial), piensan que haciendo quedar “más  mal” al gobierno de turno, el pueblo baboso va a creer que ellos sí lo salvarán de su calvario diario. Pero, eso está por verse. Sin embargo, le están vendiendo al pueblo la melcocha del bono quince, a sabiendas que puede haber hasta bono dieciséis, pero eso es puro engaño, pura mentira, porque el problema de Guatemala es la miseria, el abandono, el hambre, la falta de empleo, la corrupción, la impunidad, la inseguridad, la falta de salubridad y educación, la manipulación de los falsos líderes socialistas para los cuales todo es malo para el pueblo y para nuestro país, induciendo a constantes protestas y movilizaciones pagadas con dinero europeo, que se ha entrometido en asuntos de soberanía interna; pero que, en general, se debe a la falta de desarrollo rural y urbano.

       Sin duda que Lider espera la compasión que llega cada cuatro años por la ignorancia de nuestra gente: “pobrecito si ya es segunda o tercera vez que se mete, ahora le toca a él”, como pasó con el presidente Colom y con otros en el pasado. Lo importante es elegir buscando otra posibilidad, pero no seguir el patrón de elegir al que ya “se tiró una o dos veces antes”, pues de esa manera nosotros mismos nos imponemos al gobernante, solo por la costumbre de que así lo hemos hecho antes. Debemos llevar a la Presidencia, diputaciones y corporaciones municipales a personas que sean conocidas públicamente por su capacidad, honradez y responsabilidad, aunque esas virtudes están muy lejos de encontrarse en la mayoría de candidatos, porque la mayoría son oportunistas que solo buscan el enriquecimiento ilícito, cuando llegan a los cargos por elección y también a los cargos por nombramiento, que generalmente se hacen por  compadrazgo o como pago por los aportes económicos a sus campañas electorales o por favorecer a sus parientes y amigos, o por deudas a sus incondicionales o por servicios personales o por asignación de obras a empresas o personas  corruptas que construyen obras de pésima calidad o que no las construyen, para quedarse con más dinero.

       A cuales mejores son los dignatarios que han sido electos, y actualmente, han tomado el liderazgo, una buena cantidad de los alcaldes del país, los cuales se encuentran encabezando el pelotón de los corruptos, al extremo que algunos de ellos, hasta les han cerrado la vuelta a varios de sus competidores, en la carrera por el campeonato de los más corruptos. Bien lo dice el refrán “en arca abierta hasta el justo peca” y eso es lo que ha pasado y si no que lo digan los habitantes de San Miguel Petapa, donde ahora es medallista el alcalde que estaba en funciones, más conocido como “el alcalde rafita”, el cual está siendo procesado por graves delitos en el manejo de los fondos del erario municipal, al igual que el alcalde Medrano y otros, hablando del departamento de Guatemala, sin olvidar que los alcaldes de los otros departamentos, tampoco se quedan atrás, por lo que da vergüenza y también da coraje, que después de sus promesas incumplidas, se conviertan en vulgares ladrones y estafadores, sin escrúpulos, que acechan los pocos recursos de la nación, los que deberían servir únicamente para el beneficio de la población y no para que estén a la disposición de los funcionarios y de los dignatarios que llegan a los cargos solo para llenarse los bolsillos e incrementar sus depósitos bancarios.

       Es lamentable, que en vez de satisfacer las necesidades básicas de la población, el gobierno siga gastando en millonarios contratos de una publicidad improductiva, inútil e inconsistente, que solo sirve para ocultar la triste realidad de carencias, debilidades y engaños que sufren los habitantes de Guatemala. La intención de la publicidad gubernamental es bombardear la conciencia del guatemalteco, para lavarles el coco, para que sueñen que no tienen hambre y que la desesperación que sufren a diario no es real, porque van a estar bien, que acepten que se están haciendo los mejores esfuerzos, que los muertos a diario son cosa del destino y no de la falta de seguridad, además, que Dios nos protege y que esperemos su misericordia. En fin, ¡qué vamos para adelante!