Con fuertes derrotas en polí­tica exterior


El canciller Gert Rosenthal sustituyó al anterior ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Briz, hace aproximadamente un año.

La derrota de Guatemala en su lucha por lograr un escaño en el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas, ONU y los casi nulos alcances en materia migratoria son los principales reproches que se hacen a la administración de í“scar Berger en materia de Polí­tica Exterior.

Karen Cardona
lahora@lahora.com.gt

A criterio de los analistas el presidente saliente no deja ningún legado sobre su relación con otros paí­ses ni por el reconocimiento internacional de Guatemala, según Acisclo Valladares Molina, porque «la polí­tica exterior surge de las Reformas al Estado. No cabe divorcio entre lo que ocurre dentro de una nación y lo que se pretende reflejar en el extranjero» para el analista, al imagen interior del Estado será también la imagen que se tendrá fuera de él.

El ex canciller Alfonso Cabrera Hidalgo es más radical y dice tajantemente que «con Berger no existió polí­tica exterior porque se basó en el marco de las decisiones de Estados Unidos. No hubo autonomí­a, solo se sujetó a la lí­nea ideológica de George W. Bush», además, apunta que las relaciones claras se basan en las necesidades e intereses de Guatemala.

Cabrera apunta dos fracasos claros y sonoros sobre lo que Guatemala no logró durante el Gobierno de la Gana: La falta de firmeza del presidente Berger al cambiar constantemente a su candidato para la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL, evidenciada en la postulación de Gerth Rosenthal, actual canciller, que posteriormente fue cambiada por Rigoberta Menchú, lo que causó la pérdida en la contienda.

La desestimación de Guatemala en su lucha por un escaño en el Consejo de Seguridad de la Organización de la Nacionales Unidas, ONU, cuando se buscaba al sucesor de Argentina y debió competir contra Venezuela. Al final ambos renunciaron debido a la falta de consenso al momento de la votación.

Pero el mayor reproche contra el gobierno saliente lo constituyen los nulos alcances en materia migratoria. «No le dio prioridad (Berger) a los derechos de nuestros connacionales. Debió basarse en la polí­tica bilateral sostenida con Estados Unidos», aseguró Valladares.

Por todo lo anterior, los analistas consideran que los grandes retos del gobierno de la UNE son priorizar el Sistema de Integración de Centro América, SICA, como no lo hizo la Gana. Retomar el TPS o por lo menos, incluir a los migrantes guatemaltecos en la toma de decisiones polí­ticas, pero buscar de cualquier manera, mejorar su situación en Estados Unidos, como lo ha hecho El Salvador y Nicaragua.

En Polí­tica Exterior al gobierno de ílvaro Colom le tocará administrar los Tratados de Libre Comercio, porque «una cosa es firmarlos y ratificarlos y otra es administrarlos. Esto último es muy difí­cil y ahí­ es donde radica el éxito de estos acuerdos», advierte Valladares Molina al referirse al DR-CAFTA y los convenios suscritos con otros paí­ses.

El tema del diferendo territorial con Belice también merece una crí­tica fuerte para el presidente Berger por parte de los analistas, sin embargo, tanto Valladares como Cabrera coinciden en que se debe aceptar la realidad. «No es sólo Berger, sino también las administraciones anteriores fracasaron en ese tema».

«La polí­tica exterior surge de las Reformas al Estado. No cabe divorcio entre lo que ocurre dentro de una nación y lo que se pretende reflejar en el extranjero.»

Acisclo Valladares Molina