Los cuatro grandes actores de las negociaciones para la liberalización del comercio mundial -Brasil, India, Estados Unidos y Unión Europea- se reunirán el miércoles en Nueva Delhi para buscar el compromiso agrícola del que depende el conjunto de un nuevo acuerdo.
En esta reunión ministerial restringida de dos días participarán el comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, sus homólogos indio Kamal Nath y estadounidense Susan Schwab y el canciller brasileño Celso Amorim.
Los ministros de Comercio de Australia y Japón se unirán a ellos en una segunda etapa.
Estas negociaciones no son las primeras entre los principales actores, aunque hasta ahora no han permitido alcanzar un compromiso agrícola, el tema con el que tropiezan desde hace cinco años las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Pero «llegan en un buen momento y son importantes», destacó la semana pasada Peter Mandelson. «Si queremos sacar provecho de la oportunidad que se nos brinda, debemos intensificar y acelerar el proceso de negociaciones», estimó.
Los países pobres y los países emergentes piden el fin de las subvenciones pagadas por los países ricos a sus agricultores y una reducción de los aranceles. Por su parte, los países ricos del Norte exigen la apertura de mercados en el Sur para sus servicios y de productos industriales.
Frente a las persistentes discrepancias entre los cuatro grandes, los otros Estados miembros de la OMC empiezan a perder la paciencia. «La frustración aumenta», advirtió una fuente cercana a las negociaciones durante una reunión de unos 30 embajadores bajo la presidencia del director general de la OMC, Pascal Lamy, el miércoles en la tarde en Ginebra.
«Esperamos que haya un cierto movimiento pero esto depende del grado de satisfacción de las aspiraciones de los países en desarrollo», advirtió el portavoz del gobierno indio en vísperas de la reunión de Nueva Delhi.
«Queremos reducciones reales y eficaces de las enormes subvenciones agrícolas de países como Estados Unidos que falsean las cotizaciones agrícolas mundiales», agregó el portavoz.
Suspendidas en julio pasado, las negociaciones del Ciclo de Doha iniciadas en 2001 en la capital de Qatar fueron reactivadas en enero con la esperanza de llegar a un compromiso antes de fin de junio.
Este plazo corresponde a la fecha límite del 1 de julio en la que expira el mandato de negociación (Trade Promotion Authority, TPA) que concedió el Congreso estadounidense al gobierno del presidente George W. Bush.
Esta autoridad, conocida anteriormente como «fast track» («vía rápida»), permite al presidente negociar acuerdos comerciales que el Congreso sólo puede aprobar o rechazar en bloque, sin posibilidad de presentar enmiendas.
No obstante, el ministro indio Nath advirtió que su país «no se había comprometido a respetar este plazo».
Mandelson subrayó que los cuatro grandes actores deben presentar una oferta sólida si quieren hacer avanzar las negociaciones.
«Es responsabilidad del G4 dar cifras concretas» para la reducción de sus ayudas agrícolas, dijo el comisario europeo de Comercio.