Comprar el silencio de la prensa


Siglo XXI publica hoy una declaración del Vicepresidente de la República, doctor Rafael Espada, en el sentido de que el escándalo del jineteo de dinero que hizo Eduardo Meyer en el Congreso trascendió por decisión del Ejecutivo y a preguntas que le hicieron reporteros de ese matutino, el médico dijo que en otros gobiernos ese escándalo hubiera sido ocultado. El diario textualmente dice que Espada manifestó: «Esto en el pasado, el Ejecutivo lo hubiera cubierto, el partido mismo hubiera hablado con el Presidente, lo hubieran ocultado; le hubiera hablado a la prensa para que no lo publicaran, se hubiera hecho maniobras de convencimiento, incluso hasta pagarles, hubiera sido un bloqueo activo.»

Oscar Clemente Marroquí­n
ocmarroq@lahora.com.gt

En otras palabras, el doctor Espada está convencido que callar a la prensa es cuestión de convencer a los periodistas y, si hace falta, de pagarles para que oculten informaciones cruciales para la población. Obviamente se trata de una afirmación grave porque evidencia que la corrupción no es sólo del lado de los funcionarios y polí­ticos sino que también de parte de los periodistas que venden su silencio, defraudando así­ a la opinión pública. Y lo más grave es que si esa realidad existe, las publicaciones que ha hecho la prensa sobre casos de corrupción son resultado de que no les llegaron al precio porque obviamente nadie quiere ser involucrado en escándalos y los muchos que han trascendido deben ser, según el doctor Espada, debido a que no hubo esfuerzos por hacer «maniobras» para evitar publicaciones.

Yo creo que el problema de la crisis de valores es general y afecta a todos los estratos de la sociedad, pero tal y como el doctor Espada pinta la situación, uno pensarí­a que cuando la prensa publica hechos de corrupción lo hace respondiendo a determinados intereses económicos. En otras palabras, que simplemente se publica aquello que conviene a conocidos sectores, lo que harí­a suponer que alguien paga para que se publique o para que no se publique determinada noticia.

Y de la misma manera en que los funcionarios reclaman pruebas cada vez que se hace un señalamiento en su contra, valdrí­a la pena que el doctor Espada ilustre con pruebas lo que dijo ante la Organización de Estados Americanos, puesto que cuando habla de la prensa en sentido genérico, se pasa llevando a todos de corbata y no es correcto que actúe de esa manera. Si él sabe cómo es que se compra el silencio de algunos medios, no sólo debe decirlo con certeza, sino además sindicando a los que se venden. Si él siente que tiene la solvencia para tirar una piedra de ese tamaño, debe tener la entereza de dirigirla a donde corresponde y no hacer un señalamiento que enloda a todos por parejo.

Todos los gobiernos creen que son la octava maravilla del mundo y que los anteriores fueron una porquerí­a y en el caso del doctor Espada es evidente que está convencido de que el equipo de la UNE marca un hito histórico en este paí­s de sinvergí¼enzas.

Bien dicen que hay que tomar las cosas de donde vienen y analizando anteriores declaraciones del Vicepresidente, ésta no debe ser motivo de extrañeza alguna. Pero ya que en su opinión es absolutamente posible y hasta normal que se compre el silencio de la prensa (así­, dicho en general), es preciso que diga cómo y cuándo se ha dado ese fenómeno y quiénes han sido los involucrados. Creo que la opinión pública le agradecerá ser preciso para saber en quiénes puede creer.