El Congreso de Costa Rica aprobó ayer la última ley complementaria para poner en vigencia el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana, poniendo término a más de cuatro años de controversias y lucha política.
La última ley complementaria al TLC, que reforma el régimen de propiedad intelectual, fue aprobada en segundo y último debate con el voto afirmativo de 38 diputados del partido de gobierno y otros grupos afines, y el rechazo de 13 legisladores de oposición.
Tanto el presidente í“scar Arias como la cúpula del sector empresarial celebraron la decisión legislativa, que hará posible la puesta en vigencia del acuerdo comercial en este país centroamericano luego de largas demoras y gran polarización política.
«Más vale tarde que nunca, estoy muy feliz. Ha sido largo el camino que hemos recorrido a la par del pueblo de Costa Rica que nos acompañó el 7 de octubre del año pasado», cuando el TLC fue ratificado en un referendo, dijo el presidente Arias.
«Creo que este atraso ha significado mucha pérdida de inversión tanto nacional como extranjera, pero bueno, así es Costa Rica, nos toma mucho tiempo sacar adelante la tarea», agregó el mandatario durante un acto en la Cámara Costarricense-Norteamericana de Comercio.
Por su parte, el ministro de Comercio Exterior, Marco Vinicio Ruiz, anunció que el gobierno dará con celeridad los pasos para formalizar la entrada en vigor del TLC a partir del próximo 1 de enero.
La Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones de la Empresa Privada reaccionó declarándose «feliz» por la conclusión del asunto.
«Desde la óptica empresarial, (el TLC) no sólo traerá beneficios y oportunidades al país, sino que además regula y garantiza el comercio con nuestros principales socios comerciales mediante reglas claras», manifestó el presidente de la entidad, Manuel Rodríguez.
De los siete países firmantes del TLC en 2004, Costa Rica es el único que no ha puesto en vigencia el acuerdo, a las demoras causadas por el fuerte rechazo que el acuerdo generó en sectores sociales y políticos del país.
En octubre de 2007, el debate se zanjó en un referendo que ganaron por estrecho margen los partidarios del «sí» -encabezados por Arias-, pero la aprobación de 13 leyes complementarias exigidas por Estados Unidos abrió un nuevo período de controversias que prolongó el proceso por un año más.
Enfrentado al vencimiento del plazo para cumplir con los requisitos de integración al TLC, Arias solicitó a Washington en febrero una ampliación de siete meses, plazo que venció en setiembre sin haberse completado el proceso.
Washington decidió entonces otorgar una nueva ampliación del plazo hasta el 31 de diciembre próximo.
Pese a la conclusión del largo proceso, los opositores al TLC encabezados por el líder del Partido Acción Ciudadana, Ottón Solís, han entablado contactos con legisladores demócratas norteamericanos en la perspectiva de renegociar el acuerdo una vez que asuma el presidente electo Barack Obama, en 20 de enero.
La ley de propiedad intelectual era la última de 13 proyectos que Costa Rica tenía que aprobar para poner en vigencia el TLC, conocido también como CAFTA por sus siglas en inglés.
Además de Costa Rica, el TLC con Estados Unidos fue suscrito por Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y República Dominicana, donde ya se encuentra vigente.
La disputa por el TLC le costó el puesto al segundo vicepresidente costarricense, Kevin Casas, quien renunció en 2007 luego de que se filtrara un documento en que sugería una «campaña sucia» para ganar el referendo.