¿Cómo entender la independencia, sin análisis ni razones?


Uno de los grandes defectos del sistema educativo en Guatemala ha sido y es, el proceso de enseñanza memorí­stica en el ámbito escolar público y privado desde hace muchos años; lo cual ha formado generaciones de ciudadanos que en forma automática e irreflexiva repiten lo que aprendieron a repetir.

Fernando Mollinedo
fermo@intelnet.net.gt

El curso de Historia, se ha considerado uno de los «más aburridos» porque la inmensa mayorí­a de docentes exigen a los alumnos la memorización de fechas, sucesos y eventos significativos en la vida polí­tica, social y económica de Guatemala; sin el respectivo análisis del porqué, cómo, cuándo, dónde, para qué y sus resultados o aplicaciones finales para entender y/o comprender lo sucedido. Sin ello, no es posible adquirir un conocimiento sólido y verdadero que nos permita saber con exactitud lo que estamos diciendo.

Ese gran fallo didáctico, pedagógico y de estructura mental convirtió a los estudiantes en personas que responden de acuerdo a sus reflejos escolares condicionados; tal es el caso de actualidad en que varios alumnos de educación básica y nivel diversificado de «prestigiosos» colegios e institutos fueron entrevistados por telenoticieros preguntándoles acerca del porqué de la fiesta de independencia que celebraban con mucha pompa y «gallardí­a».

Las respuestas fueron de lo más estúpidas y bochornosas, lo cual puso de manifiesto su poco o nulo conocimiento de la Historia de Guatemala y la pobreza didáctica del personal docente que imparte el curso de Historia. Así­ mismo, en algunas escenificaciones escolares de la «firma de la paz» pude observar que AíšN muchos docentes y alumnos no tienen el concepto verdadero de lo que significó dicho acto protocolario; concediéndole el mérito del mismo al presidente de la época y a un general del ejército.

Me permito sugerir al GOBIERNO DE LA REPíšBLICA DE GUATEMALA, a las Facultades y Escuelas de Historia de las universidades del paí­s, y en especial al Ministerio de Educación, la pronta atención a este fenómeno negativo; cada instancia en lo que le corresponde, es decir, al Gobierno el desembolso para la impresión en la Tipografí­a Nacional de Guatemala, de libros de Historia escrita por autores nacionales (Polo Sifontes, Jorge Luján, Manuel Coronado, Juan Gavarrete, Agustí­n Gómez Carrillo, Eduardo Hiibner y Enrique Parrilla Barrascout, Severo Martí­nez, Pepe Milla y otros autores que por el momento no recuerdo).

Pero si en caso desean beneficiar a alguna empresa con dicha inversión, hay libros de Historia de Guatemala editados por la Asociación Amigos del paí­s, en su versión especial para uso del Ministerio de Educación; o en todo caso, la reimpresión de fascí­culos publicados por una empresa editora de periódicos; editorial Piedra Santa y otras que no recuerdo; PERO ALGO HAY QUE HACER para no seguir con esta ignorancia crasa. Y luego nos preguntamos: ¿por qué los graduados fracasan en la evaluación para ingresar a la universidad?