Como duele tu ausencia


«La patria de cada hombre es el paí­s en donde mejor vive»

Aristófanes

Edith González

Según informaciones de prensa publicadas el sábado 13 de octubre, las deportaciones de guatemaltecos de Estados Unidos ascienden a 18 mil 502 personas, que se suman a las 30 familias que arribaron a suelo patrio, luego de 24 años de vivir refugiados en Bolivia.

Algunos huí­an de la muerte y otros del hambre, todos emigraron buscando un futuro mejor. Dejaron a sus familiares y amigos y partieron. Hoy estos viajeros están de vuelta en su tierra, pero aún quedan muchos guatemaltecos que esperan el retorno de los peregrinos, que se abrazan por las noches a sus recuerdos más remotos para no olvidar… y continúan esperando.

El 11 de diciembre recién pasado ílvaro Colom, presidente electo, anunció que durante su gobierno se propone implementar un programa para desarrollar un fondo de solidaridad con las familias de inmigrantes guatemaltecos que viven en Estados Unidos o en otros paí­ses. «Creemos que va a haber un buen cambio en el tema de migrantes», comentó.

Ojalá este cambio sea sensible a la población guatemalteca para detener la migración, proporcionando empleo y mejores condiciones de vida, arraiguen junto a sus costumbres cerca de su familia en su tierra.

Ante la ausencia de su hermano Carlos Roberto, la poetisa Amanda del Carmen Estrada escribió en 1975 un poema que igual resuena para todos los ausentes de su patria, titulado «Cómo me duele tu ausencia».

Cómo me duele tu ausencia/ que si aquí­ yo te tuviera/ no te añorarí­a tanto/ como cuando no te viera/ Como me duele tu ausencia/ en dí­as que son de fiesta/siempre me suena la orquesta/ /notas que son sin sonido/ canciones que no hacen ruido. Las cosas que te recuerda/ me saben a miel y a nieve /como me duele tu ausencia/ rí­o de llanto en silencio/ caminos que no terminan/ y caminantes sin tino. Como me duele tu ausencia / en as tardes familiares/ cuando los gestos y risas/ hacen sentir tu presencia.

Como me duele tu ausencia/ en las noches navideñas/ de manzanilla y tamales/ de frutas y pino fresco, como siento tu presencia/ con los pastores y el niño/ como extraño tu cariño/ de aserrí­n, bricho y arena./ Cuando haciendo el nacimiento/ entre cajones me siento/ risa de niño y recuerdos/ tarlatana, nube y fondo/ todo me hiere en lo hondo/ con su daga de oro y mirra/ Añoranza del antaño/ recuerdo de nuestro ancestro/ cabello de ángel y nieve/ mezclado con pino fresco./ Yo sé que si te tuviera/ no te anhelarí­a tanto/ pero como estás tan lejos/ tu recuerdo se hace llanto.