Las Comisiones de Postulación empiezan a generar tensión previo a su integración, al tiempo que crecen los señalamientos sobre sectores que quieren permanecer en el poder.
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Según Mario Polanco, del Grupo de Apoyo Mutuo, no se previó el surgimiento de grupos de poder e influencia cuando se establecieron los mecanismos sobre las Comisiones de Postulación para elegir a funcionarios públicos y ahora esos grupos se están movilizando previo a los próximos procesos.
A criterio del analista, esos grupos buscan la forma de involucrarse e infiltrarse en las diferentes facultades de derecho –que participan en las postuladoras– y “ahora es preocupante que todo se ha vuelto un tipo de negocio” lo que permite que las aguas se agiten en los diferentes sectores.
Polanco indica que Guatemala pasó por un largo periodo de confrontación y autoritarismo en donde era el Ejército que disponía quiénes estarían en la Corte Suprema de Justicia o en cualquier otra dependencia y por eso se decidió la conformación de estas comisiones.
Sin embargo, ahora hay grupos de poder o influencia que buscan la forma de manipular este proceso que en su momento transparentaba la elección de las personas más adecuadas para dirigir las instituciones del Estado.
“Lo que más llama la atención es que los grupos tradicionales de poder de influencia, en el Colegio de Abogados, CSJ o en algunas facultades de derecho cada vez son más amplios y peligrosos”, señala Polanco.
DESCONFÍAN DEL PROCESO
Con anterioridad la Conferencia Episcopal de Guatemala (CEG) dice que hay sectores de la sociedad guatemalteca que desconfían del proceso de formación de las Comisiones de Postulación, porque creen que está influenciado por el Poder Ejecutivo.
“Esa desconfianza es ya nefasta para la institucionalidad del país y si la sospecha fuera cierta se está socavando el régimen democrático”, señaló.
Según la CEG, la configuración de las diversas Comisiones de Postulación, “ahora se ha convertido en botín para asegurar la prevalencia de intereses sectoriales y hasta criminales”.
Para Renzo Rosal, director de Incidencia Política de la Universidad Rafael Landívar (URL), no existe ninguna garantía para que el proceso sea más transparente, pero si existen algunos rasgos que se pueden colocar con fuerza: primero evitar la tendencia a generalizar, cada vez más hay que focalizar bien como se mueve y quiénes son los actores que se están moviendo en una posición perversa.
“No se vale caer en ese tipo de sindicaciones que se pasan llevando a todos por la misma historia cuando hay que particularizar”, indica.
Lo segundo sería atraer un ejercicio de aprendizaje para la sociedad civil, para evitar las señalizaciones por un lado y las tachas improcedentes o sin fundamento a las que se hicieron en el proceso anterior.
Lo tercero, una actuación más cuidadosa de las instancias como la Comisión Internacional Contra la Impunidad que en su momento formaron parte importante, pero que a su vez tuvieron algún resbalón.