Comicios regionales amenazan con revés para Sarkozy


Las elecciones regionales francesas del 14 y 21 de marzo próximo podrí­an convertirse en un serio revés para el presidente Nicolas Sarkozy de cara a la presidencial de 2012, de confirmarse las encuestas que auguran el triunfo de la izquierda y la derrota de la derecha gobernante.


Según varias encuestas de opinión difundidas el viernes de los institutos CSA y TNS-Sofres, en la primera vuelta del domingo la izquierda (socialistas y ecologistas) obtendrí­a el 44% contra el 28% para la Unión para un Movimiento Popular (UMP, en el poder).

Desde hace semanas, los institutos de opinión y la prensa hablan de una «derrota anunciada» de la derecha, que pondrí­a fin a la «polí­tica voluntarista» que Sarkozy puso en marcha desde su llegada a la presidencia, en mayo de 2007.

Una derrota de la derecha, que sólo controla dos de las 26 regiones en Francia metropolitana y ultramar (Córcega y Alsacia, que podrí­an cambiar de color polí­tico), es siempre negativa para un partido en el poder, destacaban. Sobre todo cuando la tasa de popularidad de Sarkozy está en 41%, su más bajo nivel, sorprendentemente 10 puntos por debajo de su primer ministro, Francois Fillon (51%).

El presidente «puede seguir reformando, aplicando parches a sus programas, pero es más difí­cil con un nivel de impopularidad lastrado por una seria derrota en las urnas», advertí­a el politólogo Jerome Fourquet.

Unos 45 millones de electores están habilitados para votar en estos comicios, en los que elegirán a más de 1.800 diputados provinciales de las asambleas regionales, encargadas del desarrollo económico, urbano y de las áreas de transportes, educación, cultura y deportes.

La campaña, sin demasiado contenido ni debate, estuvo marcada por encuestas y ataques mutuos, de espaldas a las consecuencias de la crisis económica en Francia donde el desempleo afecta a 2,7 millones de personas (casi 10%).

Un triunfo socialista dará un nuevo impulso a Martine Aubry al frente del PS y a sus aspiraciones a ser candidata a la presidencia en 2012, aunque también depende de la magnitud de la victoria de su eterna rival, Segolene Royal, que aspira a ser reelecta al frente de la región Poitou Charentes (centro), y mantiene sus aspiraciones presidenciales.

Estas regionales podrí­an convertir definitivamente al partido Europa-Ecologí­a en tercera formación polí­tica en Francia. Sobre todo en virtud de su resultado en Ile de France, que incluye Paris y su región circundante, la región más rica de Europa en manos socialistas.

A la segunda vuelta del 21 de marzo pasarán las listas que obtengan al menos el 10% de los sufragios este domingo, tras lo cual comenzarán arduas negociaciones. Las listas que registren entre 5% y 10% pueden fusionarse con las primeras.

La tasa de participación, que se prevé cercana al 50% (en comparación con el 65% de 2004) podrí­a perjudicar a la derecha y a Sarkozy, que está en el ecuador de su mandato.

«Nicolas Sarkozy tiene motivos para preocuparse. La falta de resultados frente al desempleo, a la mejora del poder adquisitivo e inclusive a la seguridad, vacunaron al electorado, que ahora no cree en los milagros del voluntarismo sarkozysta», afirmaba esta semana Paul Quinio en Liberation.

Aunque Sarkozy aseguró en estos dí­as que «las consecuencias» de estas elecciones no repercutirán a nivel nacional, el analista antes citado sentenciaba: «las regionales, esto es seguro, marcarán el fin del «sarkozysmo» triunfalista».