Comicios con tensiones sociales


Los malasios votaron hoy para renovar su Parlamento federal, con grandes tensiones sociales como telón de fondo en este paí­s, verdadero mosaico de etnias, con más de 27 millones de habitantes.


Algunos incidentes estallaron al margen de estas elecciones legislativas convocadas después de la disolución del Parlamento el 13 de febrero por iniciativa del primer ministro Abdulá Ahmad Badawi.

La policí­a empleó gases lacrimógenos en el Estado septentrional de Terengganu para dispersar a unos 300 miembros del Partido Islámico Pan-Malasio (PAS), que habí­an detenido vehí­culos y confiscado decenas de tarjetas de identidad, según el jefe de la policí­a, Musa Hassan.

Veinte personas fueron detenidas, según la misma fuente.

El PAS acusa a la coalición gubernamental, dada como ampliamente favorita, de haber fletado vehí­culos para transportar «electores fantasmas».

Abdulá Ahmad Badawi, cuyo mandato expira en 2009, ha advertido por su parte de que la coalición en el poder tendrá dificultades para repetir su victoria aplastante de 2004, cuando logró más del 90% de los escaños del Parlamento.

La Federación de Malasia, que celebró en agosto el 50º aniversario de su independencia de Gran Bretaña, es escenario de tensiones étnicas crecientes entre malayos (60%), chinos (25%) e indios (8%).

La minorí­a china es muy influyente en el mundo empresarial, pero su condición acomodada provoca la cólera de los malayos, sobre todo en perí­odo de dificultades financieras, como fue el caso durante la crisis asiática de 1997.

A nivel social, el gobierno es objeto del descontento general por la subida de los precios y el aumento de la criminalidad.

El 10 de noviembre de 2007, una manifestación reunió a unas 30 mil personas, la mayor desde el movimiento lanzado en 1998 a raí­z del cese del ex viceprimer ministro Anwar Ibrahim.

Precisamente contra él, que ha vuelto con fuerza a la escena polí­tica, ha centrado el gobierno sus crí­ticas.

Anwar Ibrahim fue destituido en septiembre de 1998 y condenado por corrupción y actos de sodomí­a, aunque según él fue ví­ctima de una maquinación polí­tica destinada a impedirle que se opusiera al primer ministro, con quien estaba en desacuerdo.

En septiembre de 2004 fue liberado después de que la justicia anulara su condena. Inelegible hasta abril, condujo no obstante la campaña del partido opositor Keadilan, presidido por su mujer. Ella ha adelantado que si es elegida se retirará en beneficio de su esposo.

Los resultados de las elecciones legislativas serán anunciados en las próximas horas.