Combustibles al alza


Desde hace algunas semanas se empieza a reflejar el aumento en el precio del petróleo, y en consecuencia el encarecimiento de los combustibles-diésel, gasolina, etc-. Evocamos nuevamente los fantasmas del año pasado en que los combustibles llegaron a alcanzar precios insoslayables, y se tuvo la creencia -bastante sensata- que para el presente año el precio del galón de gasolina hubiera alcanzado a costar un poco más de 50 quetzales.

Lic. Christian Alarcón Duque

La Organización de Paí­ses Productores de Petróleo, que aglutina entre sus miembros a paí­ses como Venezuela, por varios meses no daba su brazo a torcer y anunciaba en son de amenaza bajar la producción de petróleo, lo que generaba especulación. Fue precisamente ésta, la responsable de la súbita alza en el precio de los combustibles. Qué lástima que sea precisamente Chávez, la persona que pueda aprovecharse de tan envidiable recurso, y manejar a su sabor y antojo a muchos de los gobiernos americanos.

En esas fechas, la economí­a que ya cargaba el lastre de una depresión a nivel mundial, no soportaba más tanta crisis, tanta especulación que explicada de la manera más simple no es más que una profecí­a de un suceso, lo que lleva al suceso de la profecí­a.

Por obvias razones, y por no ser ninguna especie de potentado ni mucho menos, soy el primero en alarmarme por la subida en los precios de la gasolina; sin embargo recuerdo bien un artí­culo que leí­ en su momento de Andrés Openheimer quien clamaba por el aumento del petróleo, pedí­a a gritos que el denominado «oro negro» llegará hasta la cúspide y rayara en lo absurdo, en lo trivial. ¿Por qué? Precisamente para continuar en la búsqueda de nuevas soluciones energéticas que sean menos perniciosas para el medio ambiente, y sobre todo para que no tengamos que depender de lí­deres facinerosos que someten al yugo a otros pueblos con programas como el denominado «Petrocaribe».

Tiene razón Openheimer, ya que en su momento -con la alza constante y desmesurada de los combustibles- se empezó a investigar y hacer pruebas con una serie de combustibles que no dependí­an o dependí­an muy poco del petróleo y sus derivados; también volvieron las empresas automotrices a preocuparse por sus modelos hí­bridos, y toda idea novedosa para sustituir al petróleo era recibida con beneplácito.

Después de la estabilización del combustible, las ideas y los nuevos proyectos quedaron en el tintero, y seguimos dependiendo del petróleo igual que antes En toda crisis siempre hay algo de positivo que debemos rescatar, y espero que con estas nuevas tendencias alcistas volvamos a retomar con seriedad y aplomo la necesidad de emanciparnos del yugo petrolero.

Por cierto, existe un proyecto que hasta ahora ha dado buenos resultados, que se lleva a cabo en Antigua Guatemala. Los vehí­culos funcionan a partir de aceite reciclado transformado en combustible; por cierto no hay necesidad de modificar el motor del vehí­culo.

Por favor retomemos este tema tan preponderante para el desarrollo de todos los paí­ses de América Latina, máxime que Luis Ferraté ha sido elegido en un cargo en las Naciones Unidas donde podrí­a hacer la diferencia.