Los insurgentes libios han rodeado al derrocado dictador Moamar Gadafi y es sólo cuestión de tiempo hasta que sea capturado o muerto, dijo el miércoles un vocero del nuevo consejo militar de Trípoli.
Anis Sharif no quiso aclarar si Gadafi ha sido encontrado, pero insistió que continúa en Libia y han seguido sus movimientos con la ayuda de avanzada tecnología y el espionaje humano. Gadafi se encuentra atrapado en un radio de 60 kilómetros (40 millas) y rodeado por los insurgentes, agregó.
«No puede escapar», según Sharif, y agregó que los insurgentes están dispuestos a detener o matarlo.
Localizar a Gadafi ayudaría a sellar el dominio de la nueva autoridad sobre el país. El anuncio fue formulado después que convoyes de seguidores de Gadafi, incluyendo su jefe de seguridad, cruzaron el Sahara hacia Níger, lo que podría hacer, confían los nuevos gobernantes, que se rindiera el último reducto del dictador.
Según los insurgentes, los incondicionales de Gadafi han iniciado un gran éxodo. Empero, la confirmación sobre el número e identidad de los prófugos fue difícil de conformar dada la enormidad del desierto — más de 1.600 kilómetros (1.000 millas) — entre las zonas pobladas y la frontera.
En la capital de Níger, Niamey, el vocero presidencial Massoudou Hassoumi dijo que el jefe de la seguridad de Gadafi cruzó el desierto y entró en Níger el lunes acompañado por un importante jefe tuareg.
El gobierno de Níger envió un convoy militar para escoltar a Mansour Dao, ex comandante de los Guardias Revolucionarios y primo de Gadafi, a Niamey.
Dao es el único personaje libio de importancia que entró en Níger, dijo Hassoumi, quien negó las informaciones de que Gadafi o sus familiares figuraran en el convoy.
PARTIDARIOS
Un contingente armado de partidarios de Moamar Gadafi, entre ellos el jefe de seguridad del ex gobernante, cruzó el martes cientos de kilómetros de desierto en varias caravanas de vehículos en su huida de Libia hacia el vecino Níger.
En tanto, los ex rebeldes, ahora gobernantes de facto de Libia, dijeron que los partidarios más acérrimos de Gadafi habían abandonado sus últimos reductos.
Fue imposible verificar de inmediato la versión. Se conocían escasos detalles sobre la composición de las caravanas que recorrieron una amplia franja del Sahara, con distancias superiores a los 1.500 kilómetros entre zonas pobladas.
Sin embargo, la primera caravana de una decena de vehículos llegó el martes a la capital de Níger, Niamey, donde una autoridad aduanera confirmó que en ella estaba Mansur Dao, jefe de seguridad de Gadafi e integrante del círculo íntimo del ex gobernante, así como otros 12 ex funcionarios.
Otras caravanas libias ya pasaron Agadez, una localidad nigerina que se ubica a la mitad del trayecto entre la frontera y Niamey, ubicada en el extremo suroeste, dijo la fuente.
Gadafi no viaja en las caravanas, afirmó el ministro del Exterior nigerino Bazoum Mohamed, según la televisión Al-Arabiya.
La huida de un número considerable de personalidades del régimen de Gadafi podría propiciar un viraje importante en los acontecimientos en Libia, donde la insurgencia pretende someter los últimos reductos del gobernante.
Las fuerzas de la oposición ingresaron el 21 de agosto en Trípoli y derrotaron la dirección de guerra de Gadafi, quien había gobernado el país por mucho tiempo.
Gadafi conserva el apoyo de tres ciudades importantes: Bani Walid, Sirte y Sabha.
La dirección insurgente ha emprendido conversaciones con dirigentes tribales en Bani Walid en un intento para que éstos permitan el ingreso de los rebeldes en la ciudad sin derramamiento de sangre, pero hay poco avance en el diálogo y persisten las sospechas entre las partes.
Las autoridades insurgentes aseguran que las poblaciones están divididas en Bani Walid y las demás localidades. Algunos sectores están dispuestos a rendirse y otros mantienen su apoyo a Gadafi. Las personalidades del ex régimen obligan a las ciudades a que se mantengan atrincheradas.
La huida en grandes números de gente importante que apoya a Gadafi merma el respaldo al ex gobernante entre los residentes y abre una puerta para poner fin al estado de enfrentamiento.
Antes de la difusión de las noticias sobre las caravanas, el coronel Abdulá Hussein Salem, quien participa en las negociaciones militares y en la coordinación para el ingreso insurgente en Bani Walid, dijo que una de las opciones es permitir a los partidarios de Gadafi marcharse de la ciudad sin que sean perseguidos.
Sin embargo, se desconoce si las caravanas representan una acción importante tendente a escapar.
Un portavoz del nuevo consejo militar en Trípoli dijo que la dirección insurgente tenía conocimiento de las caravanas pero tenía pocos detalles.
«No se trataba de un gran número de soldados. Creemos que era un tipo de contingente de seguridad», expresó Anis Sharif.
En Bruselas, un funcionario de la OTAN dijo que la alianza carecía de información inmediata sobre las caravanas.
Los aviones de combate de la OTAN no patrullan normalmente a tanta profundidad en el sur del Sahara, dijo el funcionario, quien solicitó el anonimato de acuerdo con la política del bloque militar.
El portavoz de Gadafi, Musa Ibrahim, emitió declaraciones desafiantes en una llamada telefónica a la televisora siria al-Rai.
Ibrahim dijo que el gobernante derrocado tenía «salud excelente, planifica y organiza la defensa de Libia». El portavoz, quien los rebeldes creen se encuentra en Bani Walid, dijo que Gadafi y sus hijos permanecen en Libia.
«Estamos en lucha y en la resistencia a nombre de Libia y todos los árabes», dijo. «Continuamos fuertes y con capacidad para revertir el curso contra la OTAN», señaló el portavoz, aun cuando el régimen se derrumbó efectivamente hace más de una semana.