Un grupo de hombres armados asumió el control en zonas de un hospital en el sudoeste de Pakistán el sábado después de que dos bombas explotaron en la ciudad, incluyendo una que fue detonada en la sala de emergencias del hospital, matando al menos a 12 personas, informaron las autoridades.
El comando se apoderó de diferentes áreas de las instalaciones del hospital y algunos de sus miembros se colocaron estratégicamente en los techos, dijo el jefe de operaciones de la Policía de Quetta, Fayaz Sumbal.
Elementos de las fuerzas militares y policiacas han acudido al lugar luego que oficiales de seguridad trataron de evacuar el hospital lo más pronto posible, dijo Sumbal.
Un periodista de The Associated Press en el lugar pudo escuchar intercambio de fuego intermitente mientras los soldados tomaban sus puestos alrededor del edificio.
Los ataques en Quetta, la capital de la provincia de Baluchistán, iniciaron cuando una bomba colocada en un autobús de una universidad para mujeres mató el sábado a 11 alumnas e hirió a otras 19.
La violencia se desató horas después de que islamistas destruyeron una mansión histórica en una provincia que en su momento llegó a ser hogar del fundador del país.
Mientras familiares y amigos de las víctimas se reunían en el hospital al que éstas habían sido trasladadas se registró la segunda explosión, en el pasillo de la sala de emergencias.
Un funcionario de alto rango del gobierno murió por la explosión y dos personas más resultaron heridas, reveló Sumbal.
Las imágenes por televisión sobre el primero de los atentados mostraron un armatoste calcinado con piezas de metal retorcidas y trozos de ropa de mujer.
Hasta ahora ningún grupo se ha atribuido los ataques del sábado que subrayaron la violencia que sigue plagando la provincia.
La destrucción de la histórica mansión asociada con Muhammad Alí Jinnah, a quien los paquistaníes conocen como Se le conoce como Quaid-i-Azam («gran líder») causó enojo por todo el país. Jinnah vivió en esa casa antes de su muerte en 1948, un año después de haber llevado a Pakistán a la independencia.
Agresores a bordo de motocicletas colocaron bombas en la residencia del siglo XIX en el poblado de Ziarat para luego prenderle fuego, informó el policía Asghar Alí Yousufzai.
Tres bombas detonaron, generando el incendio que destruyó el edificio, agregó Yousufzai. Los agresores además mataron a tiros a un guardia de seguridad en el exterior de la residencia, que había sido convertida en un museo sobre Jinnah.
La Policía halló seis explosivos sin detonar horas después de que los bomberos extinguieron el incendio, dijo Yousufzai.
La provincia es lugar de actividades islámicas y de la insurgencia étnica nacionalista.