El Congreso colombiano aprobó ayer el Tratado de Libre Comercio (TLC) firmado en noviembre de 2006 con Estados Unidos, tras ser votado en la plenaria del Senado sin el apoyo de la oposición izquierdista y parte de la bancada del también opositor partido Liberal.
El tratado fue aprobado en el Senado por apenas 55 votos del mínimo de 52 necesarios, pues la bancada del Polo Democrático Alternativo (PDA, izquierda) y parte de la del Liberal se retiraron al momento de la votación en la que debían participar los 102 senadores.
El ministro de Comercio Exterior, Luis Guillermo Plata, celebró la aprobación del tratado, que ahora pasa a revisión de la Corte Constitucional, y dijo que el gobierno colombiano continuará el cabildeo para obtener también la aprobación en el Congreso estadounidense.
El Congreso de Estados Unidos se ha abstenido hasta ahora de aprobarlo, especialmente por reparos de la oposición demócrata que domina el legislativo, y que reclama mayor seguridad laboral y protección a los derechos humanos en Colombia.
La semana pasada el congresista demócrata Gregory Meeks, quien encabezó una misión a Colombia de cinco legisladores estadounidenses, advirtió que «el acuerdo de libre comercio todavía está en el aire».
«Lo único que yo pienso que hemos acordado en Estados Unidos es que el punto de partida es que tenemos que tener (integradas al tratado) las normas laborales, estándares para el medio ambiente y acceso a las drogas genéricas», dijo Meeks.
Al respecto, el ministro Plata indicó que ahora el gobierno colombiano queda a la expectativa de que Washington señale cambios a introducir al tratado.
Plata señaló además que con la aprobación del TLC este jueves, Colombia también espera lograr que los legisladores estadounidenses aceleren el trámite de una nueva extensión de las preferencias arancelarias andinas, que deben beneficiar a las exportaciones de este país, Perú, Ecuador y Bolivia.
En diciembre pasado esas preferencias fueron extendidas por seis meses.
De esta forma se asegura que «el Atpdea (Ley de Preferencias Arancelarias Andinas) quede marchando lo más pronto posible, que no haya ningún sobresalto en la transición del Atpdea al TLC», señaló el ministro.
Estas preferencias son consideradas vitales para mantener la competitividad de los productos colombianos en Estados Unidos mientras se aguarda que el TLC reciba el visto bueno en el Congreso de ese país.
Los exportadores colombianos tendrían que pagar aranceles del orden de 250 millones de dólares anuales en caso de que Estados Unidos no prorrogue el Atpdea, que vence este mes, advirtieron el jueves portavoces del sector.
En 2006, Colombia exportó a Estados Unidos unos 9.650 millones de dólares, equivalente a casi un 40% de sus ventas al exterior.