La ascensión al poder del ahora Presidente de la República de Guatemala, ingeniero ílvaro Colom, trajo como consecuencia la visita oficial de muchos dignatarios conocidos y otros más desconocidos; entre ellos sobresalió la presencia del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, comandante Hugo Chávez.
De acuerdo a lo platicado por los dos dignatarios y que fue publicitado por casi todos los medios de comunicación, se planteó la posibilidad de construir en Guatemala la incipiente industria del petróleo; aparte de ofrecer toda su colaboración para el ingreso de nuestro país al Plan de Petrocaribe, para obtener precios favorables en la compra del petróleo.
Lo anterior significa que el tema del petróleo está en la agenda de discusión como elemento de prioridad; asimismo, el nuevo ministro de Ambiente, Luis Ferraté informó el día de ayer, después de la primera reunión de Gabinete, que la construcción de pequeñas y medianas hidroeléctricas podría ayudar a minimizar los efectos de las variaciones en el clima.
La urgente necesidad de dotar de energía eléctrica al resto del país con precios asequibles, se está transformando en una posibilidad real de que el Gobierno piense en la construcción de las pequeñas y medianas hidroeléctricas para vender el producto al sector social más necesitado del mismo. Ahora falta ver que el Ministro de Energía y Minas declare dicha posibilidad también en su ministerio en relación a la oferta del gobernante venezolano.
Ojalá que el presidente Colom y su equipo de Gobierno se compenetren de la urgente necesidad de abordar estos dos temas energéticos; ya que la población rural merece ser atendida en este aspecto. Los dos gobiernos de «empresarios» desmantelaron al Estado sin misericordia, ahora le toca el turno a un gobierno que se supone de proyección popular o social, para que dote al Estado de nuevos bienes para la satisfacción de las necesidades del pueblo.
La producción de crudo en Guatemala es utilizada en un porcentaje bajo por la industria nacional; el resto es exportado a un precio de más o menos $ 56 dólares por barril a los Estados Unidos de América, donde es procesado para su refinamiento y luego es exportado a Guatemala con otros precios.
Recuerdo que en nuestro país funcionaron dos refinerías, una en Escuintla y la otra en Puerto Barrios; en la primera de la empresa Texaco, se refinaba el crudo proveniente de los Estados Unidos por vía Puerto de San José; en la segunda de la compañía Shell, se procesaba el crudo proveniente también de los Estados Unidos; pero desde hace unos diez o doce años, dejaron de funcionar como tales.
Valdría la pena que el nuevo Gobierno indague respecto de la posibilidad de volver a refinar el crudo nacional y extranjero en estas refinerías, lo que vendría a abaratar el precio del combustible en Guatemala. Esperamos respuestas positivas al respecto.