Las palabras del título para muchas personas significan lo mismo. Así es; sin embargo, hay diferencias según se utilicen.
La palabra “colaboración” viene del latín COM que significa juntos, más la palabra latina “laborare”. Como ven, es trabajar juntos. En este caso la palabra colaboración es más usada en el campo educativo; representa un esfuerzo intelectual entre varias personas.
Es por eso que se le está usando mucho porque es considerada una habilidad del siglo XXI que los alumnos deben aprender y sobre todo, poner en práctica. Puesto en otros términos, es saber trabajar en equipo. Hoy día hay muy pocas actividades intelectuales y operacionales hechas en forma individual; pregunten a los ganadores de los premios Nobel en ciencias, si ellos solos hicieron todo.
La otra palabra “cooperación”, significa una asociación de personas que produce beneficio mutuo. Aquí hay otro aspecto que es la base de esta actividad y es tener un deseo, una intención de querer ayudar y ser ayudado, mutuamente, con otros.
Entonces, las personas en una agrupación donde todos participan igual, están asociadas en una sociedad cooperativa. Esa cooperativa tiene actividades económicas y sociales que se realizan en conjunto. Quiere decir que los dueños de esa sociedad o empresa son los mismos asociados que usan los servicios de la cooperación; más importante, los asociados trabajan juntos hacia un fin o propósito común.
El fin del trabajo es el progreso y desarrollo de los asociados. Noten que el progreso y desarrollo está en plural y no en singular como es común hoy día. Se oye mucho el que “yo hago lo que quiero”, pues no hay mucho progreso ni desarrollo con esa actitud.
Hay que felicitar al movimiento cooperativista por su aniversario de oro, que cumplen este año. Hay muchas cooperativas en Guatemala, las que son de un gremio específico, que producen un producto; normalmente son pequeños por la misma razón de ser del gremio únicamente. Sin embargo, hay cooperativas bastante grandes que atienden a una población apreciable, en un área geográfica extendida por el país. Hago referencia a Fenacoac, R.L. que desde hace 50 años ha trabajado conjuntamente con sus asociados en promover el ahorro y crédito. Obviamente hay beneficio común; reciben beneficio por el dinero ahorrado y a la vez pueden recibir dinero para iniciar o hacer crecer una actividad conjunta con otras personas. Actualmente es MICOOPE donde hay ahorro y crédito más otros servicios para sus asociados; remesas, seguros, tarjeta de crédito; un sistema cooperativista sin afán de lucro.
Si es un sistema que promueve el desarrollo de grupos, y Guatemala necesita progresar, ¿por qué no dar a conocer sus beneficios, especialmente entre la juventud?
El Gobierno necesita aliados para lograr más desarrollo. Sin dar un centavo pero reconociendo los beneficios del movimiento cooperativista, puede demostrar que el COM LABORARE, sí produce más desarrollo, más rápido y para más personas. Todos estaríamos trabajando para el logro de un propósito común.