Cofradía de Jesús Nazareno de La Candelaria


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Iglesia Nuestra Señora de la Candelaria. Jueves Santo a la media noche.

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POR MARIO GILBERTO GONZÁLEZ R.

Se  desconoce el año exacto de su fundación. Sin embargo, por los privilegios y distinciones otorgadas a la Cofradía de Jesús Nazareno de la Merced, al momento de su creación en 1582, se sabe que, ya existía de años atrás, la Cofradía de Jesús Nazareno de la Candelaria.

Entre los privilegios a la Cofradía de Jesús Nazareno de la Merced, estaba que “…no puede haber otras cofradías con dicho título de Jesús Nazareno, en tres leguas, aunque los indios de Candelaria tienen cofradía es sólo para indios y no pueden, aun éstos, pedir limosna con dicho título de Jesús…” (1)

Este documento afirma y confirma que “desde antes” de 1582,  los indios de Candelaria tenían su cofradía de Jesús Nazareno. La actual Cofradía reconoce que el culto y devoción a Jesús Nazareno de la Candelaria, se inició en el año de 1563. El domingo 3 de marzo de 1963, la venerada imagen de Jesús Nazareno, fue llevada en peregrinación a las ruinas de la iglesia de la Candelaria en la ciudad de Antigua Guatemala, para celebrar el IV Centenario del inicio de su culto.

Durante mucho tiempo, se atribuyó a las manos artísticas de Juan de Aguirre –quien en edad joven tomó los hábitos franciscanos-. La carencia de respaldo documental es similar al ser atribuida a las manos maestras del insigne imaginero Mateo de Zúñiga –por similitud de la medida de las tallas- Si se reconoce que antes de 1582 ya existía la Cofradía y la imagen salía en procesión de luces a la segunda hora del día de la cena del Señor, no puede aceptarse esa atribución, porque Mateo de Zúñiga estuvo activo  desde 1640 hasta 1687 que falleció. (2)  De su taller salieron otras réplicas bellísimas de nazarenos de regia calidad artística y que hoy gozan de aneja devoción.

Lo curioso es que la imagen de Jesús Nazareno de la Candelaria, es de talla similar a la de Jesús Nazareno de la Merced,  Se comprobó con el intercambio de túnicas.

A diferencia de otros nazarenos que llevan el rostro hacia la derecha, el de Candelaria lo lleva de frente, con una mirada inclinada y tal pareciera que va a dar un paso y que el peso de la cruz lo empuja a caer. La cruz cae perpendicular sobre el hombro izquierdo, que hace que los brazos formen un  ángulo recto. El color de la piel es oscura con marcados hematomas; la frente herida por la corona de espinas es una zona equimótica de donde brotan finos hilos de sangre que recorren sus mejillas. Y de sus ojos se desprenden cristalinas lágrimas. Su boca entreabierta, deja escapar el aliento reseco de sed y en su conjunto, las manos artísticas del insigne escultor anónimo, plasmaron en simbiosis perfecta, la divinidad  del nazareno en su cruento sacrificio.

  Mi padre que fue un gran devoto y admirador suyo, me contó que cuando el primer Obispo del Reino, Lic. don Francisco Marroquín enfermó de gravedad y reconociendo los fieles que había sido uno de los grandes impulsores de su culto, asistieron a pedirle en oración que el Obispo recuperara su salud. La respuesta del venerado nazareno fueron dos lágrimas  que se deslizaron por sus mejillas en señal de que su tiempo  terrenal había concluido. Era Jueves Santo por la mañana. Al atardecer el Obispo cerró sus ojos para siempre.

Antes de 1582, era la única imagen que salía en procesión  de luces en el amanecer del Viernes Santo, como un ejemplo del trasbase  de la Semana Santa sevillana, donde

varias cofradías lo hacen para acompañar a Jesús en su dolorosa pasión que se realizó justo en la noche del Jueves  para el Viernes Santo. La Cofradía de Jesús Nazareno de la

Merced –que inicialmente sacaba a su Nazareno el viernes Santo a las nueve de la mañana-  a finales del siglo XVII, cambió de horario y también sacó en procesión a su Nazareno a la misma hora que salía el Nazareno de la Candelaria. La reacción de los cofrades de la Candelaria, no se hizo esperar al ver interrumpida su precedencia. Se dirigieron directamente al Papa para  expresarle su descontento “…que de tiempo inmemorial sacaban una procesión el jueves santo, a la segunda hora de la noche, es decir, a las dos de la madrugada, de noche como todavía se acostumbra en España. Ellos tenían la precedencia, pero los españoles de una nueva cofradía del Nazareno de la Merced, quisieron impedirles su derecho…(3)

Su Santidad Inocencio XI, expidió un breve fechado en Roma el 13 de junio de 1667 donde amonesta “…a la cofradía y cofrades de españoles debaxo del nombre de Jesús…que en el espacio de seis días, bajo pena de excomunión y otras eclesiásticas sentencias, censuras y penas…desista, cesse y abstenga de todas cualquier perturbaciones e impedimentos, que a la cofradía hubiesen hecho, causado o amenazado, y que de ahí en adelante no pueden salir en procesión a la segunda hora del jueves santo, quedando los suplicantes en la quieta y pacífica posesión de salir a la dicha hora…manteniéndolos y conservándolos en ella…” (4)

La Cofradía de Jesús Nazareno de la  Candelaria, mantuvo por muchos años, el privilegio de sacar en procesión a su Imagen Nazarena “…en la dicha hora segunda de la noche del día de la cena de Nuestro Señor Jesucristo…”  En el año de 1808, ya en la Nueva Guatemala de la Asunción, los cofrades de Jesús Nazareno de la Merced, volvieron a cambiar el día y la hora de su procesión para salir el mismo día y a la misma hora que lo hacía la cofradía de Jesús Nazareno de la Candelaria, por lo que los Cofrades de Candelaria volvieron a reclamar su derecho de procedencia que les fue confirmada por las autoridades eclesiásticas.

La ciudad de Santiago de Guatemala, se vio frecuentemente afectada por la peste de viruela y para aplacarla, el 9 de julio de 1723,  salió en procesión de penitencia la imagen de Jesús Nazareno de la Candelaria. (6) Otros novenarios se celebraron en  interior del templo de la Candelaria y Juarroz cuenta que en uno de ellos, eran tantos los

fieles que al final de la novena, se apiñaban tantos en el coro, que éste no soportó el peso y se desplomó, resultando varios fieles con heridas graves.

  La Cofradía tuvo capilla propia en el templo de Nuestra Señora de la Candelaria, uno de los templos más antiguos de la ciudad de Santiago de Guatemala. Fue precisamente el primer Obispo don Francisco Marroquín quien ordenó su construcción en al año de 1548, a los pocos años de haberse asentado la ciudad de Santiago en el valle de

Panchoy. El barrio de artesanos y labradores, estaba al norte de la ciudad, vecino al barrio de Santo Domingo. El Presidente de la Real Audiencia, Gobernador  y Capitán

General don Antonio Peraza Ayala Castillo y Rojas, conocido como Conde de la Gomera, le dispensó atenciones especiales al barrio, al extremo que mandó a construir una fuente y embellecer su plazuela. En reconocimiento los vecinos la nombraron “La

 Plazuela del Conde”. También fue cura rector de dicha iglesia, Fray Francisco Ximénez, notable cronista y autor del libro: “Historia de la Provincia de San Vicente de Chiapas y Guatemala.”

  La Cofradía gozó de  privilegios especiales. Uno de ellos –por ejemplo- es el Breve de su Santidad el Papa  Benedicto XIV del 9 de julio de 1743, que  declaró como un lugar sagrado el altar de la venerada Imagen de Jesús Nazareno de la Candelaria y concedió indulgencias a los fieles que asistan y a los sacerdotes que oficien misa en dicho altar el día de difuntos. “…con este especial Decreto la Iglesia parroquial llamada de la

Candelaria de la ciudad de Guatemala en la indias y del altar sito en ella de la cofradía intitulada de Jesús Nazareno, no honrado hasta el presente con semejante Privilegio de Animas confiados de la misericordia de Dios omnipotente y de la autoridad de los bienaventurados apóstoles S. Pedro y S. Pablo concedemos y hacemos gracia que cuando quiera que algún sacerdote secular o regular celebrase en dicho altar misa de difuntos en el día de la conmemoración de los difuntos y cada día dentro de la octava…por el alma de cualquier cofrade o cofradesa que hubiese pasado de esta vida unida a Dios…consiga la misma alma indulgencia por modo de sufragio del tesoro de la Iglesia de tal modo que sufragándole los meritos del mismo N. S. Jesucristo y de la bienaventurada virgen Maria y de todos los santos se libre de las penas del Purgatorio…”

Después del terremoto de Santa Marta, la Imagen de Jesús Nazareno de la Candelaria, fue llevado –como otras veneradas imágenes- al nuevo asentamiento de la Ermita, con gran sentimiento de los vecinos que la veneraron tanto y que a pesar de obedecer la  orden de Mayorga no fueron partidarios del traslado de la ciudad de Santiago a otro sitio y prefirieron quedarse y sufrir las limitaciones que les impuso el férreo Capitán General.      

El 5 de febrero de 1917, en una ceremonia  solemne fue Consagrado. Desde entonces, un velo cubría su altar y solo era descubierto para los días viernes y durante el tiempo de Cuaresma y Semana Santa.

En el año de 1948, la Cofradía de Jesús Nazareno hizo colocar una placa  recordatoria en la capilla que ocupó en el templo de Ntra. Sra. de la Candelaria en la ciudad de Santiago de Guatemala. y a ella volvió el domingo 3 de marzo de 1963 para conmemorar el IV Centenario del inicio de su culto y veneración. Por la tarde recorrió , en solemne procesión, las calles principales de la ciudad de Antigua Guatemala. Se puede afirmar que, junto con la Vera Cruz, fue de las primeras procesiones en la ciudad de Santiago de Guatemala.

   Por supuesto que de Jesús Nazareno de la Candelaria, hay mucho más que contar como sus procesiones de rogativa. Esta es apenas una pequeña estampa. Su culto y devoción llega a nuestros días y se manifiesta con su procesión  del Jueves Santo que es solemnísima y toda Guatemala –como antaño- la espera para ofrendarle su admiración y devoción.

NOTAS
1 Fuentes y Guzmán, Francisco. Recordación Florida
2 Estrada Monroy, Agustín. Curiosa historia de rivalidades entre dos cofradías nazarenas. Guatemala.  Prensa Libre, 20 de marzo de 1978, p. 35
3 Luján Muñóz, Jorge. Algunos datos curiosos, sobre la historia de la Semana Santa en la ciudad de Guatemala. Guatemala; El Imparcial, lunes 20 de julio De 1977, p. 11
4 Breve de su Santidad  Inocencio XI de 19 de junio de 1677, sobre la procesión De Jesús Nazareno de la Candelaria, 6 folios en el Archivo General de Indias, Citado por Jorge Luján Muñóz, en algunos datos curiosos, sobre la Semana Santa… Guatemala: 20 de julio de 1977,  p. 11
5 Estrada Monroy, Agustín. Art. Cit. 21 de marzo de 1978, p. 11
6 Pardo, J. Joaquín. Efemérides… p. 175.