Siete policías afganos murieron en un enfrentamiento con la coalición liderada por Estados Unidos en el este de Afganistán, al parecer a raíz de un «malentendido», afirmaron el martes las autoridades afganas.
Por otra parte, el lunes, al menos 24 presuntos insurgentes murieron en combate, según un balance de la coalición en la provincia de Kandahar (sur) que no pudo ser verificado.
Un soldado canadiense de la OTAN murió y otros dos quedaron heridos en la explosión de una bomba, se supo en fuentes oficiales.
El lunes en la noche, los soldados de la coalición debían proceder a una operación contra los talibanes en las provincia de Nangarhar (este), de la que policías destacados en la región «no estaban al corriente», declaró a la AFP el portavoz del presidente Hamid Karzai, Mohammad Karim Rahimi.
«Cuando los soldados llegaron al lugar, los policías creyeron que eran enemigos y dispararon. La coalición, que pensó enfrentar a enemigos, replicó y bombardeó la zona», agregó, evocando «la falta de coordinación» entre las fuerzas internacionales y afganas.
Una delegación del ministerio del Interior se dirigió a la zona para determinar las circunstancias del incidente.
La coalición confirmó que hubo un enfrentamiento a unos 30 km al suroeste de la ciudad de Jalalabad, al término del cual «la identidad de los atacantes fue cuestionada».
Un portavoz de la coalición informó que los soldados cayeron en «una emboscada y fueron blanco de tiros de cohetes y armas livianas provenientes de dos direcciones. Replicaron y pidieron el refuerzo de la aviación aliada antes de partir».
El jefe de la brigada local de la policía, Nasir Ahmad Safi, acusó a las fuerzas de la coalición de haber perpetrado «un ataque brutal».
No es la primera vez que se producen enfrentamientos por error entre policías y las fuerzas de la coalición o de la OTAN, a pesar de la múltiples peticiones del presidente afano Hamid Karzai para que las autoridades afganas sean informadas de las operaciones de las fuerzas internacionales.
En marzo pasado se inició una investigación sobre la muerte en el sur de Afganistán de cinco policías, en medio del fuego cruzado de los talibanes y de la coalición.
Un responsable policial dijo que los policías fueron muertos por soldados norteamericanos, antes de retractarse.
Las fuerzas internacionales están acusadas de varios errores que provocaron decenas de víctimas entre la población civil.
El 4 de marzo, cerca de Jalalabad, soldados norteamericanos que se habían desplegado después de un ataque contra su convoy, mataron a 12 civiles, según un informe de la comisión afgana independiente de los derechos humanos.
A fines de abril, la coalición mató a unos cincuenta civiles en bombardeos al oeste de Afganistán, según la ONU.
Mohammad Karim Rahimi, vocero de la presidencia afgana.