Coalición de gobierno evalúa la vida sin Musharraf


Opositores de Pervez Musharraf manifiestan su satisfacción por la renuncia del presidente.

Los lí­deres de la frágil coalición gubernamental que ayer empujó a dimitir al presidente paquistaní­, Pervez Musharraf, tienen previsto reunirse hoy para iniciar negociaciones sobre la sucesión del jefe del Estado.


«Los dirigentes quieren discutir sobre temas relativos al «post Musharraf», incluidas unas elecciones presidenciales», declaró Farhatulá Babar, portavoz del Partido del Pueblo Pakistaní­ (PPP) de la difunta ex primera ministra Benazir Bhutto y formación que lidera la coalición.

La reunión debe tener lugar en Islamabad, en la residencia del viudo de Bhutto y actual copresidente del PPP, Asif Ali Zardari.

La televisión paquistaní­ pasó imágenes de Zardari que, acompañado por su hijo, Bilawal Bhutto Zardari, recibí­a a Nawaz Shariz, el ex primer ministro a quien Musharraf arrebató el poder tras un golpe de Estado incruento en 1999.

Musharraf dimitió el lunes, la ví­spera del inicio por parte del gobierno de un procedimiento para destituirle.

La coalición habí­a preparado un acto de acusación contra el presidente por haber violado la Constitución al imponer el estado de excepción en noviembre de 2007 y haber destituido a los magistrados del Tribunal Supremo que contestaron su reelección, en septiembre del mismo año.

El presidente del Senado, Mohammedmian Soomro, se hizo cargo de la Presidencia interina, cargo que ocupará hasta que se elija al próximo jefe del Estado y las cuatro asambleas provinciales del paí­s.

«La elección de un nuevo presidente debe realizarse en un plazo de 30 dí­as a partir de que el cargo haya quedado vacante», recordó el portavoz de la comisión electoral, Kanwar Dilshad.

La coalición contempla como posibles candidatos a la Presidencia a algunos lí­deres provinciales, según responsables oficiales, pero tampoco descarta elegir a una mujer, por ejemplo Fehmida Mirza, presidenta de la Asamblea Nacional, la cámara baja del Parlamento, o la hermana de Zardari, Faryal Talpur.

Asimismo, Sharif insiste para que se reintegren en sus funciones a las docenas de jueces del Tribunal Supremo destituidos por Musharraf, un tema que divide a la coalición gubernamental.

Zardari y Sharif llegaron a un acuerdo para restablecer a esos magistrados en sus cargos, incluido el ex presidente de la Corte Suprema, Iftijar Muhammad Chaudhry, si bien aún no lo llevaron a cabo.

«Pienso que los jueces serán reintegrados hoy (martes) o mañana», dijo el lí­der del PPP a la prensa antes de acudir a su reunión con Zardari. En este mismo sentido se pronunció el ministro de Justicia, Faruq Naik.

Por su parte, la prensa paquistaní­ especulaba el martes con el futuro de Musharraf, al tiempo que pedí­a que se fuera del paí­s lo antes posible para que el gobierno pueda poner en marcha las medidas necesarias para salir de la actual crisis.

Responsables de la coalición y de los servicios de seguridad señalaron que el ex presidente tiene previsto viajar a Arabia Saudita -un cercano aliado paquistaní­- en los próximos dí­as para participar en unos ritos musulmanes.

Un responsable de la coalición gubernamental declaró a la AFP que desde Riad, Musharraf podrí­a ir a Londres o a Turquí­a. Sin embargo, el entorno del ex presidente insistió en que regresará a Pakistán tras cumplir sus deberes religiosos.

Desde Riad, el embajador saudita en Pakistán desmintió que su paí­s vaya a dar asilo inmediato al ex presidente paquistaní­. El jefe de los servicios secretos de Arabia Saudita visitó Pakistán durante el fin de semana para ser informado por la coalición gubernamental sobre la crisis polí­tica.

Mientras tanto, la violencia islamista azotó el martes nuevamente a Pakistán, en un atentado contra un hospital de la ciudad de Dera Ismail Jan (noroeste) que causó al menos 23 muertos, informó la policí­a.