La aspirante a la Casa Blanca Hillary Clinton intenta contener el impulso de su rival Barack Obama con un buen resultado hoy en la primaria del estado de Wisconsin, mientras perdía terreno para la próxima contienda demócrata clave: Texas.
En el lado republicano, el precandidato que encabeza la carrera, John McCain, recibió el apoyo del ex presidente George Bush, que le podría ayudar a vencer las suspicacias de la franja más conservadora de los votantes republicanos.
Los precandidatos han apostado fuerte en Wisconsin (norte), que otorga 74 delegados.
Se espera que Obama venza en los «caucus» (asambleas partidarias) de hoy en Hawai, las islas del Pacífico donde nació y creció. Si además de triunfar allí, lo hace en Wisconsin, habrá conseguido su décima victoria consecutiva en dos semanas, tras la jornada del «supermartes» del 5 de febrero, que no le dio a ninguno de los dos precandidatos una ventaja decisiva.
Un triunfo de Hillary Clinton en Wisconsin le podría otorgar a su titubeante campaña un muy necesitado impulso con miras al gran enfrentamiento del 4 de marzo en Ohio y Texas, que en total suministran 334 delegados.
Clinton llevaba una ventaja de dos dígitos en ambos estados, pero un sondeo sobre intenciones de voto difundido ayer por la cadena CNN indica que Obama acortó la distancia hasta dos puntos porcentuales, una diferencia que se encuentra dentro del margen de error de cualquier encuesta.
Pero incluso una victoria decisiva en los tres estados será insuficiente para asegurarse los 2.025 delegados que se necesitan para lograr la nominación del Partido Demócrata.
Según el sitio de internet RealClearPolitics.com., Obama dispone actualmente de 1.302 delegados, contra 1.235 de Clinton.
Con los sondeos mostrando una competencia muy cerrada en Wisconsin, es difícil hacer un pronóstico. Ambos precandidatos propagan combativos avisos de televisión, enfrentan tormentas de nieve para conquistar apoyos en este estado y luchan por control las expectativas.
«Prevemos que (la jornada de) mañana será reñida», dijo ayer a periodistas el director de la campaña de Obama, David Plouffe.
El equipo de Clinton fue igualmente cauto. «Obviamente haremos todo lo que podamos para tener los mejores resultados posibles», dijo su director de comunicaciones, Howard Wolfson.
«Nos sentimos muy bien respecto a Ohio y Texas, que son las próximas dos grandes competencias», agregó.
Dado que se considera que el voto de los obreros industriales será clave en Wisconsin, Clinton dio a conocer un «plan económico» de 13 páginas para crear nuevos empleos, terminar con la crisis del mercado de la vivienda y relanzar al sector manufacturero.
Mientras los demócratas se enzarzan en peleas internas, John McCain obtuvo el apoyo del ex presidente George Bush, que puede resultar decisivo para vencer los reparos del ala más conservadora de los republicanos.
«Creo que es el momento justo para ayudar a John en sus esfuerzos por empezar a construir una amplia coalición que defienda nuestros valores», declaró Bush a periodistas en una conferencia de prensa junto a McCain en Texas.
McCain ya casi tiene asegurado el triunfo en las primarias republicanas, pero el gobernador de Arkansas Mike Huckabee se negó a renunciar a la carrera a pesar de los centenares de delegados que los separan. Continúa haciendo campaña dirigiéndose a la base más conservadora del partido en Wisconsin
La prensa norteamericana ya especula sobre quién podría ser el próximo vicepresidente de Estados Unidos ahora que el tema de los candidatos a presidente está un poco más claro, y baraja figuras como la secretaria de Estado Condoleeza Rice o su antecesor Colin Powell.
El que genera mayores hipótesis sobre quién podría ser su compañero de fórmula es John McCain, practicamente seguro candidato presidencial republicano.
El diario Kansas City Star, de Missouri (centro), publicó una lista de 22 personas que podrían completar la fórmula que encabezaría el senador por Arizona.
Del lado demócrata la competencia entre el senador negro Barack Obama y la ex primera dama Hillary Clinton sigue sin dilucidarse, por lo que ambos generan pronósticos sobre potenciales vicepresidentes.
En este momento de la campaña ninguno de los precandidatos quiere hablar sobre quién –en caso de ganar la interna– podría ser su compañero de fórmula en las elecciones presidenciales de noviembre.
En Estados Unidos el nombramiento de un compañero de fórmula suele ser una sorpresa, y el candidato a presidente espera lo más tarde posible para anunciar su decisión, por ejemplo justo antes de la convención de su partido.
La convención demócrata será del 25 al 28 de agosto, y la republicana del 1 al 4 de setiembre.
En Estados Unidos el puesto de vicepresidente no es anodino. En caso de renuncia o muerte del presidente, lo sucede automáticamente.
Si John McCain resultara elegido, tendría 72 años al momento de asumir, en enero de 2009. Esto lo convertiría en el presidente más viejo de la historia de Estados Unidos al comenzar su primer mandato.
Por este motivo, los medios tienen tendencia a especular con candidatos jóvenes para completar su fórmula.
Entre las más citadas está Rice, de 53 años, y luego vienen otros menos conocidos como el gobernador de Minnesota, Tim Pawlenty, de 47 años, favorito del diario especializado Politico.
El gobernador de Carolina del Sur, Mark Sanford, de 47 años, podría según los medios ser un buen candidato debido a su edad y el apoyo que tiene entre los republicanos más conservadores, que desconfían de McCain.
McCain describió las cualidades de un buen vicepresidente en una entrevista publicada recientemente por el diario Arizona Republic.
Debe estar «completamente preparado para tomar la posta» en caso necesario, además de ser una persona que comparta «valores, principios» y «filosofía» con el presidente, dijo.
Entre los demócratas, la «fórmula soñada» (según la cadena CNN) sería Barack Obama junto a Hillary Clinton o viceversa, algo nunca confirmado ni rechazado por ambos.
También suena frecuentemente el nombre de los tres precandidatos demócratas que abandonaron la carrera: el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson; el senador por Connecticut Chris Dodd y el senador por Delaware Joe Biden.
Otro citado es el senador Jim Webb, de Virginia, que combatió en Vietnam (igual que McCain) y genera cierto respeto entre los republicanos.
El general retirado Wesley Clark o el senador por Indiana Evan Bayh podrían ser el compañero de Hillary Clinton.
Mientras, Tim Roemer –especializado en seguridad nacional y ex miembro de la comisión legislativa que investigó los atentados del 11 de setiembre– es citado como posible acompañante de Obama.
Colin Powell, que fuera secretario de Estado del actual presidente George W. Bush, también aparece citado como posible candidato a completar la fórmula demócrata, aunque con menos chance.