Clima favorable


Constitución. íngela Merkel, canciller alemana, saluda al presidente polaco Lech Kaczynski. La Unión Europea entra en una etapa de oportunidad, si es que se logra el tratado para la nueva Constitución. (AFP / La Hora)

Los cancilleres europeos evaluaron el lunes en Luxemburgo en una «atmósfera muy favorable» los obstáculos finales para la adopción del nuevo tratado de la Unión Europea, que deberí­a tener lugar en la cumbre de Lisboa del jueves y viernes próximos.


«La atmósfera fue extremadamente favorable. Hay una voluntad polí­tica para cerrar el debate porque la Unión Europea necesita este tratado. Nuestra confianza es aún más grande», dijo el secretario de Estado portugués para Asuntos Europeos, Manuel Lobo Antunes, cuyo paí­s ejerce la presidencia de la UE, tras la reunión de los ministros.

La presidencia portuguesa destacó en particular la «actitud constructiva» de Polonia, el paí­s que más objeciones ha presentado antes de aprobar el texto que debe reemplazar al proyecto de Constitución europea rechazado a mediados de 2005 por franceses y holandeses.

Los juristas de los 27 miembros del bloque terminaron hace más de una semana la redacción de este tratado de 256 páginas, siguiendo un mandato muy preciso que habí­a sido definido en la cumbre de la UE de junio pasado.

Sin embargo, varias cuestiones polí­ticas cuestiones polí­ticas fuera de mandato tienen que ser resueltas antes de la adopción del nuevo tratado.

Entre esos obstáculos se encuentra la exigencia de Polonia de inscribir en el tratado la denominada cláusula de «Ioaninna», que permite que Estados miembros en minorí­a sobre una decisión puedan congelarla durante cierto tiempo.

Polonia insiste en este punto para compensar su pérdida de peso relativa en el sistema de votos previsto por el nuevo tratado que amplí­a la toma de decisiones por mayorí­as calificadas en lugar de la unanimidad.

En ese sentido, la canciller polaca Anna Fotyga se manifestó el lunes «optimista» de cara a la cumbre de Lisboa, admitiendo que se está «muy cerca» de una solución sobre la cuestión de «Ioannina».

Pero Polonia no es el único Estado miembro que plantea problemas.

Italia ha exigido una revisión del reparto de bancas por paí­s en el Europarlamento a partir de 2009, una cuestión que forma parte del «paquete institucional» a aprobar en Lisboa, y que el primer ministro Romano Prodi ya pidió postegar en caso de no alcanzarse un compromiso razonable para los 27.

En efecto, Italia se considera la gran perdedora de ese nuevo reparto, por el cual tendrá por primera vez menos bancas que Francia y Gran Bretaña, y exige respetar la tradición que le asigna el mismo número de eurodiputados que esos dos grandes paí­ses.

Otro punto de conflicto: la insistencia de la República Checa para incluir en el tratado un mecanismo que permita a los parlamentos nacionales, a través de sus gobiernos, obligar a la Comisión Europea a retirar una iniciativa que no cuente con su apoyo.

De su lado, en cambio, Gran Bretaña, que ha exigido grandes concesiones para la adopción del nuevo tratado, estarí­a satisfecha con el texto, según indicó Lobo Antunes.

De todos modos, los cancilleres no entraron el lunes en negociaciones detalladas, que quedarán directamente en manos de los jefes de Estado y de gobierno en Lisboa, y prefirieron volcarse por la tarde a la cargada agenda diplomática de la reunión, que incluyó a los Balcanes, Irán, Birmania y Libia, entre otros temas.

Piden aprobar tratado

El presidente del grupo socialista del Parlamento Europeo, Martin Schulz, y del grupo parlamentario del Partido Socialista Portugués, Alberto Martins, se pronunciaron hoy por la aprobación del nuevo tratado europeo.

El presidente del grupo socialista se reunió jueves y viernes en Lisboa con los presidentes de los grupos parlamentarios socialistas de la Unión Europea (UE), en una reunión de trabajo.

Al final del encuentro, Martin Schulz como presidente del grupo parlamentario del PS portugués, Alberto Martins, pidieron a los jefes de Estado de los 27 paí­ses que configuran la Unión Europea que aprueben el nuevo Tratado Europeo.

El documento sustituirá la fallida Constitución Europea y será analizado durante los dí­as 18 y 19 de este mes en una reunión ministerial que se celebrará en Lisboa.

Los dos socialistas esperan que todos los dirigentes europeos se empeñen en la ratificación del documento.

El presidente del grupo socialista del Parlamento Europeo se mostró optimista en relación a la aprobación del tratado, después de haber dialogado durante el jueves con el primer ministro portugués José Sócrates, presidente en ejercicio de la UE.

El jefe del gobierno portugues, con mayorí­a absoluta socialista, ha hecho de la firma del tratado, su caballo de batalla y espera que sea el principal objetivo logrado de la presidencia.

Martin Schulz consideró que la «fase decisiva» comienza tras la cumbre de Lisboa. A partir de ese momento espera que «todos los Estados miembros aprueben el tratado por ratificación parlamentaria o por referéndum», afirmó Schulz.