Algunas opiniones ante el sube y baja en la cifra del presupuesto del Estado 2009, es que pareciera que el Organismo Ejecutivo trata de ignorar que el país ya tiene una crisis económica que se empezó a invertir de forma negativa para la población.
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Con la iniciativa de presupuesto de Q49 mil 700 millones, el bloque Encuentro por Guatemala ya había efectuado su proyección, de que por cada quetzal que pague el contribuyente, sesenta centavos estarían destinados al funcionamiento, veintiséis para inversión y catorce para seguir con los pagos de la deuda pública, ya casi perpetua.
Pero la cifra de Q53 mil millones, ha generado mayor desasosiego que aliento. Sobre todo dudas y presión para que se reduzcan más los gastos superfluos o excesivos en los tres organismos del Estado, para que disminuyan y puedan ser fiscalizados con mayor rigor.
Las coincidencias van desde frenar el crecimiento de la burocracia, detener gastos exagerados en alimentación hasta minimizar los viáticos de los funcionarios.
Asimismo, reducir el uso de teléfono, controlar con rigor la utilización de vehículos oficiales y bajar el consumo de combustibles diesel o gasolina. También reducir las cantidades de energía eléctrica que son utilizadas innecesariamente en los edificios estatales.
Los expertos prevén golpes bajos para la economía del país, todo lo que ha ido dejando la recesión económica mundial, quiebras, recuperaciones y rescates de los mercados bursátiles; sumado a los remezones y la intervención estatal de la banca en Asia, Europa y los Estados Unidos de América.
Austeridad
El presidente de la República en funciones, Rafael Espada, anticipa que el ordenamiento en casa ya empezó, el viceministerio de transparencia junto al observatorio del gasto, ya están preparando los mecanismos para que los planes de austeridad se pongan en marcha y tengan éxito.
Coincide que los gastos excesivos en los servicios están en la mira, para no deprimir el presupuesto de las dependencias estatales en lo que queda de 2008 y a partir de 2009.
Atentos
Nineth Montenegro, dice: «Ponerle muchos controles al presupuesto, regulaciones, fiscalizar, auditar mes a mes como hemos hecho nosotros, evidenciar esos gastos excesivos».
El ministro de trabajo, í‰dgar Rodríguez, comenta que al tomar el ministerio en enero, existía un descontrol en la distribución de los vales de gasolina por miles de quetzales, que nadie controlaba rigurosamente.
Ahora, se está garantizando la vigilancia con la entrega de cupones y por el uso se debe rendir cuentas del kilometraje de las unidades motorizadas.
Rebasa todo
Armando Sánchez, diputado independiente, da a conocer que en el Intecap él ha detectado que son cerca de Q500 millones que se están utilizando para cubrir horas extras del personal, para pago de energía eléctrica y también gastos indiscriminados por utilización de vehículos y gasto de combustibles.
Noe Orellana, presidente de la comisión de Comunicaciones, ha dicho que está pendiente de concluir una investigación reveladora sobre la utilización de vehículos y gastos de gasolina y diesel, a través de varios programas que maneja el Ministerio de Agricultura.
Más ofrecimientos
El primer secretario del Congreso, Roberto Alejos, afirma que debido al incremento salarial de 10% que por ley adquieren los trabajadores en el pacto colectivo, se ha tomado la decisión de aumentar el presupuesto 2009 en casi Q14 millones, que se sumarán a los Q300 millones actuales.
Otra meta antes que finalice 2008 es llevar a cabo la reducción del personal, la propuesta del proyecto de construcción de un edificio suficientemente amplio para concentrar a los diputados y dejar de lado la dependencia de alquileres de casas y edificios que consumen por lo menos Q6 millones al año.
Oposición radical
Walter Felix, de URNG, sugiere que los funcionarios del Estado deben abandonar la política del azadón «solo para adentro». Por tanto al presupuesto del Estado se le deben eliminar los gastos superfluos o innecesarios.
Mario Linares, del Partido Patriota, enfatiza que hacen falta políticas para que la población vea la voluntad real del funcionario, porque las instituciones fuera del Congreso presentan gastos excesivos en viáticos, vehículos, teléfono, electricidad e internet.
Sólo de mayo a agosto 2008, el Congreso pagó Q1 millón 715,005.11 por los servicios de telefonía fija, celular y acceso a Internet, que se tiene a disposición en las cuatro casas y los cuatro edificios al servicio del parlamento.
De lo anterior, treinta días de marzo a abril, se gastaron Q192,856.19 de telefonía celular, si el servicio es exclusivo para diputados, a cada uno de ellos el contribuyente le pagó el equivalente a Q1220.60 durante ese mes.
Pero el diputado Alejos asegura, «únicamente se les cubre de Q350 a Q500 por teléfono y el exceso corre por cuenta de cada diputado».
Que decir del gasto de combustibles y lubricantes, según datos proporcionados por la diputada Emilene Mazariegos, información escrita acerca de algunos programas que maneja la Secretaría de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia son otro ejemplo.
En un dato parcial, proyectos como Mi Familia Progresa; Fondo Nacional de Desarrollo; Reverdecer Guatemala; Convoyes Regionales y el Programa Consejos Regionales y Departamentales de Desarrollo, apuntan juntos gastos por Q1 millón 649,995,83 en combustibles y lubricantes entre enero y agosto de este año.
¿Qué explicar del Organismo Judicial y su balanza de los gastos?, ¿o empresas e instituciones casi desconocidas que aparecen en el manual de clasificaciones presupuestarias? difícil de conocer o corregir, previo a aprobar o improbar un ejecución anterior para luego aprobar recursos frescos y a veces abultados para un nuevo año.