Cinco récords mundiales


Kirsty Coventry, nadadora de Zimbabue, estableció un nuevo récord mundial en la categorí­a de cien metros dorso, con un tiempo de 58.77 segundos. La nadadora guatemalteca Guisela Morales quedó eliminada en la misma categorí­a, al marcar un tiempo casi cinco segundos más.

La natación de los Juegos Olí­mpicos de Pekí­n se saldó con cinco récords mundiales: 100 m espalda de la zimbabuense Kirsty Coventry, 100 m braza del japonés Kosuke Kitajima, 100 m libres del australiano Eamon Sullivan, 4×100 libres de Estados Unidos y 200 m libres de la italiana Federica Pellegrini.


La jornada de plusmarcas comenzó con Coventry, que con un crono de 58.77 batió el récord conseguido por la estadounidense Natalie Coughlin el 1 de julio pasado en Omaha en las selecciones estadounidenses (58.97).

La zimbabuense optará en la fina, mañana, de los 100 m espalda a su segunda medalla en estos Juegos, tras su plata en 400 m estilos.

Luego el japonés Kosuke Kitajima batió el récord planetario de los 100 metros braza con un crono de 58.91 al revalidar su tí­tulo olí­mpico, convirtiéndose en el primer nadador de la historia en bajar de los 59 segundos.

Poco después, el australiano Eamon Sullivan batí­a el récord del mundo de 100 metros libres en 47.24 en el primer relevo de la final de 4×100 metros masculina, superando los 47.50 que el francés Alain Bernard habí­a establecido el pasado 22 de marzo en Eindhoven (Holanda).

Y en esa misma final, Estados Unidos terminó imponiéndose en un palpitante final a Francia para adjudicarse además el nuevo récord mundial en un tiempo de 3:08.24.

Después, Federica Pellegrini quebró el récord del mundo de 200 metros libres, con un crono de 1:55.45 en las series de clasificación de su especialidad, en el marco de los Juegos Olí­mpicos-2008.

La nadadora italiana mejoraba así­ el récord de 1:55.52 que habí­a conseguido la francesa Laure Manaudou el 28 de marzo de 2007 en Melbourne, Australia.

OROS


El nadador estadounidense Michael Phelps sumó hoy el segundo oro en su carrera hacia el récord de ocho, al ganar el relevo 4x100m libres, pero eso no fue suficiente para que su paí­s, que lleva tres en Pekí­n-2008, lidere el medallero ya que China le triplica con nueve.

Phelps fue uno de los relevistas de Estados Unidos que ganó la prueba de 4×100 metros libres, que le dio su segundo tí­tulo en su campaña olí­mpica para superar los siete oros en unos Juegos de Mark Spitz, y un nuevo récord mundial, en una jornada histórica para la natación con cinco plusmarcas planetarias.

En una carrera que será recordada por mucho tiempo, Jason Lezak fue el héroe de su equipo en el último relevo al vencer in extremis al francés Alain Bernard y dar la victoria a Estados Unidos, pese a que los galos llegaron con una cómoda diferencia a los 300 metros.

«Jason (Lezak) terminó esa carrera mejor de lo que podí­amos soñar. Perdí­ la voz, fue muy emotivo», dijo Phelps.

La nueva marca mundial estadounidense fue establecida en 03:08:24, tras el 03:12:23 obtenido por el mismo equipo la ví­spera.