Cierran zona de choques


írea cerrada. El ejército prohibió  a los colonos judí­os que entren en los barrios palestinos de Hebrón.  AFP Menahem Kahana

Ejército israelí­ cerró zona de choques entre colonos y palestinos en Hebrón.


El ejército israelí­, acusado de pasividad frente a los actos de violencia de colonos y ultranacionalistas que se oponen a una orden judicial de evacuar una vivienda en la ciudad palestina de Hebrón, decretó que ese sector es «zona militar cerrada».

El ejército prohibió el miércoles a los colonos judí­os que entren en los barrios palestinos de Hebrón, en el sur de la Cisjordania ocupada, a raí­z de las violentas manifestaciones de ultranacionalistas israelí­es en los últimos dí­as.

Los ultranacionalistas, en su mayorí­a jóvenes, se oponen a una orden de expulsión emitida por el Tribunal Supremo israelí­ de una casa de Hebrón cuya propiedad es objeto de litigio.

«El sector de la casa fue decretado «zona militar cerrada» y se prohibió a los israelí­es que entren en los barrios palestinos» de la ciudad, declaró a la AFP un portavoz militar.

Sin embargo, en la práctica el ejército permití­a el acceso a la casa incluso a los militantes ultranacionalistas, comprobó un corresponsal de la AFP en el lugar.

El ejército intentó asimismo calmar los temores de la población palestina, frente a la multiplicación de las provocaciones de los extremistas israelí­es y el laxismo de las autoridades.

Así­, en una serie de entrevistas a los medios de comunicación palestinos, el jefe de la administración militar en Cisjordania, el general de brigada Yoav Mordehaí¯, denunció firmemente los «actos criminales» de los colonos, prometiendo a la población palestina garantizar su protección.

Un reponsable militar, citado por el diario israelí­ Yedioth Aharonoth, acusó por su parte a la extrema derecha israelí­ de «querer provocar una guerra de religiones» entre judí­os y musulmanes.

Incluso responsables de los colonos expresaron su preocupación por la «pérdida de control» de los jóvenes extremistas mientras la prensa reprochaba de forma casi unánime la inacción de las autoridades.

Según el diario israelí­ Haaretz, 20 palestinos y 18 israelí­es resultaron heridos desde el lunes en enfrentamientos a pedradas en Hebrón, escenario de tensiones desde la ocupación de la ciudad por Israel en 1967.

Como refuerzo se enviaron al sector unidades de la guardia fronteriza, más adaptadas a las tareas de mantenimiento del orden, que tomaron el control de la zona, según otra fuente militar.

En la madrugada del martes, grupos de jóvenes colonos, respaldados por simpatizantes ultranacionalistas procedentes de Israel, lanzaron piedras impunemente durante horas contra casas palestinas y contra vehí­culos de la policí­a y los guardias de fronteras.

Además quemaron automóviles, pincharon neumáticos y rompieron cristales de casas. Presuntos colonos extremistas rompieron también lápidas de un cementerio musulmán de Hebrón.

Los manifestantes israelí­es se habí­an concentrado a raí­z de rumores según los cuales la polí­cia y el ejército se disponí­an a evacuar el edificio, conforme a una decisión dictada en noviembre por el Tribunal Supremo.

La propiedad del edificio, de cuatro plantas, es objeto de un litigio entre un empresario judí­o estadounidense, Morris Abraham, que dispone de un acta de compra, y un palestino que refuta la venta.