La muerte de Bongo fue anunciada el lunes en Barcelona (noreste de España) por el primer ministro gabonés Jean Eyeghe Ndong, en un mensaje entregado a la prensa a las puertas del hospital Quirón.
Los restos de Bongo, que falleció a los 73 años a raíz de un cáncer intestinal, serán repatriados a Libreville el viernes y el funeral oficial será realizado antes del lunes próximo. Las banderas ondean a media asta y el duelo durará 30 días.
Ali Ben Bongo, el hijo del difunto mandatario, ministro de Defensa y favorito para sucederlo, lanzó llamados pidiendo calma, indicando su papel crucial en los próximos días.
«Hago un llamado a la calma y la serenidad del corazón y la reverencia para preservar la unidad y la paz tan queridos a nuestro difunto padre», dijo en un llamado difundido por la televisión después de que su ministerio anunciara el cierre de las fronteras aéreas, terrestres y marítimas.
Al día siguiente de la muerte de Bongo, Gabón parecía encaminarse por la vía constitucional según la cual el presidente dle Senado, Rose Francine Rogombé, de 66 años, se convertirá en jefe de Estado interino, que tendrá que dirigir el país hasta los comicios que deberían llevarse a cabo 45 días más tarde.
La situación en Libreville era tranquila, aunque las fuerzas del orden estaban presentes en los puntos neurálgicos de la capital.
De todo el mundo llegaron mensajes de condolencias. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó que Bongo se había ganado el respeto por «su compromiso a la solución de los conflictos».
Otros líderes africanos ayudaron a elogiar a Bongo, afirmando que se había ganado el respeto por «su compromiso para resolver conflictos».
El gobierno sudafricano indicó que merecía reconocimiento en particular por haber ayudado a poner fin al conflicto en la República Centroafricana.
Sin embargo, en París este deceso desencadenó una polémica sobre las complejas relaciones entre Gabón y la ex potencia colonial francesa.
El ex presidente Valéry Giscard d»Estaing afirmó que rompió los contactos con Bongo después de descubrir que el líder gabonés había financiado la campaña presidencial de su rival Jacques Chirac en 1981.
«Supe que Bongo apoyaba financieramente a Jacques Chirac», afirmó D»Estaing a la radio privada francesa Europe 1, al explicar por qué rompió sus relaciones personales con Bongo.
Giscard D»Estaing describió a Omar Bongo como «un hombre joven, brillante, activo, que inspiraba cierta simpatía» al iniciar su presidencia en 1967 con apoyo de Francia. «Luego estableció un régimen muy personal, fundado sobre sistemas financieros muy cuestionables y personalmente rompí toda relación con el presidente Bongo en ese momento», agregó.
Según el ex presidente francés, Bongo «era uno de los últimos» dirigentes africanos que representaba las antiguas relaciones oficiales y secretas entre el poder francés y algunos gobiernos africanos.
Bongo gobernó durante más de 41 años un país que se hizo rico gracias al petróleo, aunque la mayor parte de los 1,5 millones de habitantes seguían siendo pobres.
Gabón fue el primer país africano que recibió al gigante petrolero francés Elf en los años 60. Allí la compañía operaba como un Estado dentro del Estado, sirviendo de base para las actividades militares y de espionaje francesas.
Los últimos meses de Bongo fueron marcados por un enfrentamiento con París debido a una investigación francesa relativa a propiedades de lujo que había comprado en Francia y denuncias de que esos bienes habían sido adquiridos gracias a la malversación de fondos estatales.