Tras un deslave suscitado el martes 30 de junio en el vertedero de la zona 3, se decidió cerrar y suspender labores en el lugar, con el fin de evitar pérdidas humanas; los trabajadores han mostrado su preocupación por la situación.
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Según la Asociación de Recolectores Unificados, unas 2 mil familias se dedican a seleccionar los desechos en el vertedero; diariamente obtienen entre Q40 y Q75, que son utilizados para el sustento diario.
Las personas que laboran en el lugar se han mostrado preocupadas por la situación, pues desafortunadamente el dinero que ganan en el basurero, es el único ingreso.
«Estoy preocupado porque lo que gano aquí es mi único ingreso, no tengo otra cosa(…) el cierre del basurero me afectó a mí y a mi familia», afirma Josué Adriano Castro, de 62 años, quien trabaja como recolector desde hace 40 años y espera confiado en las afueras del basurero.
Sin embargo, estas personas están conscientes del riesgo que corren, principalmente durante las lluvias, pues no quieren repetir situaciones como las del año pasado, donde murieron 22 personas soterradas por un alud.
«Por un lado la estamos pasando mal porque este trabajo es nuestra única fuente de ingreso, pero es preferible acatar las órdenes para resguardar nuestras propias vidas», indica Teresa Pérez, una recolectora.
Este jueves los guajeros serán informados sobre si podrían regresar a sus puestos de trabajo, esto luego de un estudio municipal, que determinará los riesgos para hacerlo.