Cien kilómetros de voluntad


«El hombre es mortal por sus temores e inmortal por sus deseos.»

Pitágoras.

Edith González

Al concluir los estudios de educación básica en su natal Iztapa, municipio del departamento de Escuintla, Juan Pablo Revolorio viajó a la capital en 1988 para estudiar en la Escuela de Educación Fí­sica.

Allí­ su corazón se partió de la emoción al conocer que podrí­a dedicarse a ayudar a quienes sufrí­an problemas de movilidad. Así­ que al graduarse inició estudios en la Facultad de Medicina y aplicó a una beca para estudiar fisioterapia en la Universidad Francisco Marroquí­n.

Logrando su deseo trabajó en Fundabiem especialmente con niños con parálisis cerebral, desgarrándosele el alma. Para cuando se dio cuenta, la fisioterapia se habí­a convertido en parte de su vida, hasta que un dí­a al querer levantarse no pudo cargar con tanto dolor ajeno. Y entonces decidió poner distancia.

Su afición por la fotografí­a, y su deseo por ser fotógrafo de calle unido a las enseñanzas de su padre, Pablo Revolorio, fotógrafo profesional, marcaron una nueva etapa de su vida.

Hoy labora como periodista, y atiende pacientes particulares. Sin olvidar su deseo de lograr un mundo mejor. Así­ que siguiendo sobre sus propios pasos Juan Pablo Revolorio, se prepara para llevar a buen fin una actividad con la que espera recolectar fondos para la Asociación Guatemalteca de Parálisis Cerebral APAS, llamar la atención sobre este segmento de la sociedad, sus deseos, necesidades y derechos y honrar la memoria de su padre, con quien en el 2001 caminó 36 kilómetros recordando a los antepasados, cuando uno tení­a 67 años y el otro 29.

El próximo sábado 24 de noviembre saldrá de la plaza central a las 4 de la mañana hacia Iztapa en un recorrido de 100 kilómetros transitando por la 8a. calle hacia el Periférico, la calzada Aguilar Batres, incorporándose a la autopista, poniendo a prueba su resistencia fí­sica y voluntad para recaudar fondos para la APAS. Para lo cual está habilitada la cuenta 1220013747 a nombre de APAS en el Banco de los Trabajadores.

Sálgale al paso, acompáñele en su recorrido de voluntad y amor, camine por un sueño, apóyelo en el trayecto y logremos juntos otro triunfo para las personas con parálisis cerebral y para nuestro paí­s.