La CIA admitió hoy que destruyó en 2005 al menos dos vídeos con interrogatorios de presuntos miembros de la red terrorista Al- Qaeda, defendiendo la controvertida medida como una acción necesaria para proteger a su personal.
El director de la Agencia Central de Inteligencia, Michael Hayden, admitió el hecho al tiempo que la prensa de Estados Unidos subrayaba la destrucción de las pruebas de dos interrogatorios en 2005, cuando el Congreso investigaba denuncias de tortura.
En un comunicado al personal de la CIA, Hayden confirmó informes de prensa de que la agencia grabó interrogatorios en 2002 y destruyó las cintas tres años después, pero dijo que los detenidos no fueron sometidos a torturas o abusos.
«La decisión de destruir las cintas fue hecha dentro de la misma CIA», dice el comunicado de Hayden ayer.
«Más allá de su falta de valor de inteligencia -las sesiones de interrogatorios ya habían sido exhaustivamente detalladas en canales escritos- y la ausencia de cualquier razón legal o interna para mantenerlos, los vídeos presentaban un riesgo serio de seguridad», dijo Hayden.
El New York Times, citando responsables sin identificar, afirmó este viernes que los vídeos mostraban a agentes de la CIA practicando, en 2002, «duras técnicas de interrogatorio» a sospechosos de terrorismo.
«Las cintas fueron destruidas debido en parte a la preocupación de los agentes porque documentaban métodos de interrogatorio controvertidos que podrían exponer a los mandos de la CIA a un mayor riesgo real», explicó el diario citando sus fuentes anónimas.
Tras saber que el diario neoyorquino iba a publicar el viernes esa información, Hayden reconoció la destrucción del material.
En octubre, el New York Times informó de que la CIA había abierto una investigación sobre las denuncias de tortura y uso de duros métodos en los interrogatorios de presuntos terroristas.
El diario señaló que el inspector general de la propia Agencia, John Helgerson, había advertido en un informe de 2004 que algunos métodos de interrogatorio aprobados por la CIA parecían violar la Convención Internacional Contra la Tortura.
Michael Hayden
director de la CIA