Pocos son, relativamente, los ciudadanos y las ciudadanas que están demostrando interés en participar en la lid comicial que culminará, en la primera fase, de aquí a tres semanas.
En lo personal, estrictamente en lo personal, a nosotros casi no nos interesa esa «lambada» de la politiquería; mas, como periodistas tenemos que permanecer atentos a lo que acontece en el escenario nacional.
Han proliferado los grupos políticos (o politiqueros) que andan a la greña disputándose la Presidencia y la Vicepresidencia de la República, las «perezosas» del Congreso, las alcaldías y las concejalías, y han brotado también, como la hierbecilla al caer las primeras lluvias, los candidatos a esas posiciones que, al menos en su mayoría, posibilitan «pisto fácil» a borbollones, incluido el de la corrupción que reciben los «honorabilísimos» enanos de la moral moviendo manos sucias bajo la mesa?
Oportuno y justo es decir que hay candidatos honestos y bienintencionados para con la patria y el pueblo, pero abundan y sobran los que pretenden enriquecerse de la noche a la mañana a la «pura quien vive», como suele decirse entre el vulgo.
Nuestros respetos para tres ?no más? candidatos presidenciales y vicepresidenciales; para varios candidatos a diputados al Congreso que conocemos y a otros (muy pocos) que quieren ser o seguir siendo alcaldes y concejales. Los demás, que son los más, son politiqueros desenfrenados y como sempiternos?
Nuestra vida transcurre hoy por hoy en una colonia de Mixco que viene siendo algo así como «tierra de nadie», gracias a las desgracias de autoridades enfangadas en la politiquería de la peor especie, y cada día que pasa leemos periódicos, vemos televisión y escuchamos algunos programas de radio, tanto es así que en un papelón que la municipalidad de Mixco irregularmente hace repartir gratisdato en determinados lugares de su «entorno», por mera casualidad leímos una entrevista que Mario Reyes hizo al licenciado Amílcar Barrera, más conocido como Chito Barrera, quien por cierto está teniendo mucho arrastre popular como candidato a la alcaldía del citado municipio que virtualmente se halla en las goteras de la metrópoli capitalina.
Es plausible lo que ofrece Chito Barrera a la población mixqueña respecto a la salud, de la educación, de los impuestos, del agua potable, de la seguridad, de la juventud, de la mujer y de todo lo que se desea y es indispensable para los humanos a estas alturas del siglo XXI. Ofrece un hospital nacional de servicio efectivo, en especial para la pobrería; ofrece construir escuelas que reúnan las condiciones pedagógicas necesarias; ofrece rebajar el famoso IUSI, que en ese municipio es el más excesivo e insoportable del país; ofrece un servicio de agua realmente potable, no como el de unos pozos que fueron hechos, según se ha dicho, con los pecados de la sobrefacturación; ofrece enfrentar la delincuencia mediante un cuerpo de policía municipal que se encargue específicamente de dar seguridad a los habitantes; ofrece, entre otras cosas importantes para la juventud y para la mujer, cabildos abiertos y transparentar las sesiones del concejo, que ahora son diarias, con música de orquesta, politiquería, chistes, humo de tabaco, cafecito y dietas de «escasos» mil quetzalitos por cada sesión para el superdesarrollado ramillete de integrantes, incluido el jefe?
Entonces, dice a voz en cuello la gente de Mixco, ¡Chito Barrera va!