Chito Barrera esboza buena obra para Mixco


Pocos son, relativamente, los ciudadanos y las ciudadanas que están demostrando interés en participar en la lid comicial que culminará, en la primera fase, de aquí­ a tres semanas.

Marco Tulio Trejo Paiz

En lo personal, estrictamente en lo personal, a nosotros casi no nos interesa esa «lambada» de la politiquerí­a; mas, como periodistas tenemos que permanecer atentos a lo que acontece en el escenario nacional.

Han proliferado los grupos polí­ticos (o politiqueros) que andan a la greña disputándose la Presidencia y la Vicepresidencia de la República, las «perezosas» del Congreso, las alcaldí­as y las concejalí­as, y han brotado también, como la hierbecilla al caer las primeras lluvias, los candidatos a esas posiciones que, al menos en su mayorí­a, posibilitan «pisto fácil» a borbollones, incluido el de la corrupción que reciben los «honorabilí­simos» enanos de la moral moviendo manos sucias bajo la mesa?

Oportuno y justo es decir que hay candidatos honestos y bienintencionados para con la patria y el pueblo, pero abundan y sobran los que pretenden enriquecerse de la noche a la mañana a la «pura quien vive», como suele decirse entre el vulgo.

Nuestros respetos para tres ?no más? candidatos presidenciales y vicepresidenciales; para varios candidatos a diputados al Congreso que conocemos y a otros (muy pocos) que quieren ser o seguir siendo alcaldes y concejales. Los demás, que son los más, son politiqueros desenfrenados y como sempiternos?

Nuestra vida transcurre hoy por hoy en una colonia de Mixco que viene siendo algo así­ como «tierra de nadie», gracias a las desgracias de autoridades enfangadas en la politiquerí­a de la peor especie, y cada dí­a que pasa leemos periódicos, vemos televisión y escuchamos algunos programas de radio, tanto es así­ que en un papelón que la municipalidad de Mixco irregularmente hace repartir gratisdato en determinados lugares de su «entorno», por mera casualidad leí­mos una entrevista que Mario Reyes hizo al licenciado Amí­lcar Barrera, más conocido como Chito Barrera, quien por cierto está teniendo mucho arrastre popular como candidato a la alcaldí­a del citado municipio que virtualmente se halla en las goteras de la metrópoli capitalina.

Es plausible lo que ofrece Chito Barrera a la población mixqueña respecto a la salud, de la educación, de los impuestos, del agua potable, de la seguridad, de la juventud, de la mujer y de todo lo que se desea y es indispensable para los humanos a estas alturas del siglo XXI. Ofrece un hospital nacional de servicio efectivo, en especial para la pobrerí­a; ofrece construir escuelas que reúnan las condiciones pedagógicas necesarias; ofrece rebajar el famoso IUSI, que en ese municipio es el más excesivo e insoportable del paí­s; ofrece un servicio de agua realmente potable, no como el de unos pozos que fueron hechos, según se ha dicho, con los pecados de la sobrefacturación; ofrece enfrentar la delincuencia mediante un cuerpo de policí­a municipal que se encargue especí­ficamente de dar seguridad a los habitantes; ofrece, entre otras cosas importantes para la juventud y para la mujer, cabildos abiertos y transparentar las sesiones del concejo, que ahora son diarias, con música de orquesta, politiquerí­a, chistes, humo de tabaco, cafecito y dietas de «escasos» mil quetzalitos por cada sesión para el superdesarrollado ramillete de integrantes, incluido el jefe?

Entonces, dice a voz en cuello la gente de Mixco, ¡Chito Barrera va!