Chirac: un balance interno tibio


Traspaso. Jacques Chirac entregará el poder mañana al conservador Nicolás Sarkozy.

Jacques Chirac, que cederá la presidencia mañana a Nicolás Sarkozy después de 12 años en el poder, será recordado como un jefe de Estado que no supo resolver los problemas económicos y sociales del paí­s pero que fue gran diplomático y defendió con osadí­a a Francia en la escena internacional.


Un 42% de los franceses considera que el balance de la era Chirac es «más bien bueno», un 40% cree que es «más bien malo» y un 14% lo calificarí­a de «muy malo», según un reciente sondeo.

Atacado durante toda su carrera y sus años en la presidencia por su falta de convicciones y sus transformaciones interesadas, Chirac impactó a sus compatriotas por su capacidad de conquistar el poder y de sobrevivir ante cualquier adversidad.

A sus 74 años, el jefe de Estado ha sido y es un polí­tico difí­cil de encasillar: Pese a pertenecer a una familia polí­tica de derecha ha sido, sobre todo al final de su carrera, un pragmático que supo evolucionar.

Al llegar al poder en 1995, Chirac prometió reducir la «fractura social» pero durante sus dos legislaturas, se ha visto atrapado en varios conflictos sociales que enterraron su ambición de construir un paí­s más justo y apaciguado.

En 2006, un contrato social especial para jóvenes impulsado por su primer ministro, Dominique de Villepin, tuvo que ser retirado ante las manifestaciones multitudinarias en todo el paí­s.

Meses antes, la revuelta que sacudió los suburbios de Parí­s y otras grandes ciudades francesas también mermó mucho la popularidad del dirigente.

En materia de empleo, una de sus grandes prioridades, Chirac consiguió obtener resultados sólo al final de su gestión, cuando la tasa, que superaba el 10% de la población activa, una de las más altas de Europa, se redujo en torno al 8,5%.

En materia macroeconómica, su balance tampoco está a la altura de las promesas electorales, aunque una parte de la responsabilidad puede achacarse a los socialistas, con quien mantuvo una cohabitación de 1997 a 2002.

Así­, la presión fiscal en Francia alcanzó el 44% del Producto Interior Bruto (PIB) y la deuda subió hasta el 64% del PIB.

Por otra parte, la sombra de algunos escándalos también enturbió sus dos legislaturas. El mandatario podrí­a verse obligado a dar explicaciones ante la justicia una vez pierda su inmunidad, en los dí­as venideros.

Sin embargo, nadie puede negar que Chirac ha defendido los valores republicanos como el laicismo o la unidad nacional y ha rechazado con valor y firmeza el antisemitismo o la extrema derecha.

Al mismo tiempo, el presidente ha asumido algunas páginas oscuras del pasado francés, como la participación del Estado en la deportación de los judí­os durante la Segunda Guerra Mundial, una actitud que rompió con el silencio mantenido por sus predecesores.

En Europa, Chirac defendió a capa y espada los intereses franceses en Bruselas, sobre todo en materia agrí­cola, pero no consiguió dar el impulso deseado a la construcción europea. Su gran derrota fue el ’no’ de sus compatriotas al proyecto de Constitución europea en el referéndum celebrado en mayo de 2005.

En Oriente Medio, la región más complicada del mundo durante su gestión, Chirac pasará a la historia como el presidente que dijo «no» al presidente George W. Bush y se opuso a la ofensiva estadounidense en Irak en 2003.

Pese a todo, el presidente francés ha sabido mantener unas relaciones correctas con Estados Unidos, con quien encontró un terreno perfecto para la cooperación y la reconciliación tras la guerra de Lí­bano del pasado julio.

Estados Unidos y Francia desean terminar con la tutela que Siria ejerce sobre Lí­bano, un paí­s al que Chirac siempre ha prestado una atención especial.

El jefe de Estado francés tampoco dudó en acoger a un Yasser Arafat aislado y moribundo en Parí­s en noviembre de 2004, donde falleció dí­as después. Considerado un amigo del pueblo árabe, Chirac siempre defendió la idea de un Estado palestino que conviva con Israel, en un clima de paz y respeto mutuo.

Fechas clave

Estas son las fechas clave de los 12 años de presidencia de Jacques Chirac, quien mañana cederá el poder a Nicolas Sarkozy.

– Mayo de 1995: Jacques Chirac, elegido presidente de Francia frente a Lionel Jospin, sucede a Franí§ois Mitterrand, que permaneció en el poder 14 años. Su primer ministro es Alain Juppé.

– Mayo de 1996: Chirac suprime el servicio militar obligatorio por considerar que no responde más a las exigencias de ejército moderno.

– Abril de 1997: Chirac disuelve la Asamblea Nacional (Cámara baja) un año antes de la fecha prevista y la oposición socialista gana las legislativas, lo cual lleva a una cohabitación de cinco años. El primer ministro será Lionel Jospin.

– Septiembre de 2000: El mandato presidencial se reduce de siete a cinco años en un referéndum.

– Mayo de 2002: Jacques Chirac es reelegido presidente con más del 82% de los votos frente al lí­der de extrema derecha, Jean Marie Le Pen, que eliminó en la primera vuelta a Jospin. Jean Pierre Raffarin es nombrado primer ministro.

– Octubre y noviembre de 2005: Revuelta en los barrios marginales periféricos de Parí­s y otras grandes ciudades.

– Enero de 2006: Manifestaciones multitudinarias contra el llamado Contrato del Primer Empleo (CPE), un contrato especial para jóvenes lanzado por Villepin para luchar contra el desempleo. Chirac sanciona la ley pero pide que no se aplique.

– Marzo de 2007: Chirac anuncia a los franceses que no será candidato a la presidencia para un tercer mandato y dí­as después da un tibio apoyo a Sarkozy.