China, el presente


Al otro lado del mundo, donde llega el dí­a cuando apenas empieza nuestra noche, se encuentra el paí­s más grande y más poblado del mundo, más de dos mil millones de personas viven y trabajan en una nación que ha mantenido un crecimiento en su Producto Interno Bruto superior al 8% anual, según distintas fuentes, durante los pasados siete años, que es ya la segunda economí­a del mundo y ha creado infraestructura para transformarse, de un paí­s agrí­cola, a uno industrial y ahora de consumo y tecnologí­a. Que ya no solo es la fábrica del mundo, sino también su mercado.

Juan Antonio Mazariegos G.

La República Popular de China no es solo dimensión, población y desarrollo, cuna de cultura y civilización tan antigua como la nuestra, ha sabido aplicar una filosofí­a milenaria a su progreso actual, basados en un sacrificio constante por el trabajo y sin lugar a dudas también enfocándose en conquistar al mundo occidental aprendiendo de este y superándolo en su propio juego, el capital.

Y es que, si algo está claro en China, es que la teorí­a del comunismo o del capitalismo se han quedado en eso, en teorí­as, un paí­s que se denomina a sí­ mismo como comunista se rige y regula según las reglas de una economí­a de mercado que aprende cada dí­a que negocios son negocios y que el esfuerzo individual del que más se esfuerza y trabaja debe de recompensarse.

No se puede ser iluso tampoco y pensar que el Gobierno no interviene, evidentemente regula el comercio, los servicios esenciales y ha creado una especie de empresas público / privadas que manejan las comunicaciones, los servicios, la infraestructura y hasta la misma industria y comercio, en donde los directores y presidentes tienen una vida que en nada difiere de lo que conocemos en el mundo occidental.

Bajo otros nombres y hablando en mandarí­n el capitalismo se ha instalado en China, todas las trasnacionales americanas, europeas o asiáticas se encuentran presentes y compiten por tener una porción de este enorme pastel, eso sí­ con el beneplácito del Gobierno chino quien les pide asociarse con empresas y ciudadanos chinos y proteger sus marcas y fábricas combinando de esta manera la tecnologí­a de estas empresas con la mano de obra china que si antes se calificaba de barata y masiva ahora debe de ser considerada como especializada, manteniendo, eso sí­, los otros calificativos.

En ese contexto se hace necesario analizar y aprender, por un lado en cuanto a la inminente necesidad de reconsiderar el tener relaciones diplomáticas con la República Popular de China, simplemente no podemos quedarnos aislados de la mitad del mundo; y por el otro lado, entender que es necesario buscar la manera de integrarnos en un bloque comercial, cuando menos como Centroamérica, pues el tamaño sí­ importa y en función de la dimensión de una economí­a se ordenarán las relaciones del mundo en el futuro.

Sin duda, aun falta el jaque mate, China dejará de ver hacia sí­ misma y saldrá en pos del mundo, Marco Polo, el famoso navegante veneciano (1254 – 1324) visitó China hace 700 años y quedó maravillado. China saldrá ahora a buscar el mundo y lo conquistará. Xiéxie.