China acapara mercado


China se convirtió, por primera vez, en julio en el mayor destino comercial de los productos japoneses desde 1945, al retroceder las exportaciones niponas destinadas a Estados Unidos, generalmente en primer lugar.


En julio, el valor de los bienes nipones enviados a China aumentó un 16,8% en relación al mismo mes de 2007, y alcanzó los 1.286 millones de yenes (7.950 millones de euros).

En el palmarés de clientes de Japón, China superó a Estados Unidos por una corta distancia, con una diferencia de 10 mil millones de yenes en su favor.

Esta inversión de posiciones era esperada tarde o temprano por los economistas.

Se produce en un momento en el cual la demanda proveniente de fuera del Pací­fico sigue marcando el paso, mientras que la tendencia en alza de los pedidos chinos se amplificó a raí­z de la reconstrucción de la provincia de Sichuan, destruida por un devastador sismo en mayo pasado.

En julio, China compró una mayor cantidad de productos refinados a Japón (combustible para camiones), aleaciones de metal y otros materiales, así­ como máquinas industriales.

A esto se suman los cargamentos de partes electrónicas y piezas diversas fabricadas en Japón, enviadas para su ensamblaje en China, donde son integradas en máquinas de fotos, reproductores de música y ví­deo y otros aparatos que luego llenan los escaparates de las tiendas japonesas u occidentales.

«Estos intercambios ilustran la división del trabajo que se produce en Asia», subrayó Masaaki Kanno, un economista de JPMorgan Securities.

El déficit comercial de Japón frente a China se redujo fuertemente en julio. Las importaciones de productos chinos al archipiélago aumentaron poco ( 5,1% interanual) a raí­z de una muy fuerte caí­da de la compra de productos alimentarios (-21,4% interanual).

Los japoneses casi han perdido el apetito por la comida congelada o cualquier otra comida fabricada en China, tras una serie de intoxicaciones a comienzos de año provocada por raviolis aromatizados… con pesticida.

Frente a Estados Unidos, el comercio retrocedió en los dos sentidos.

Las exportaciones cayeron un 11,5% interanual en julio y las importaciones un 3,5%. Al final, el superávit japonés frente a Estados Unidos bajó un 19% a 600 mil millones de yenes (3.700 millones de euros).

Los consumidores estadounidenses, afectados por la crisis financiera desatada por los préstamos hipotecarios de riesgo («subprime») y por el aumento del precio del petróleo y las materias primas, son menos proclives a comprar automóviles, principal motor de las exportaciones niponas a Estados Unidos.