La economía chilena, que en los últimos años creció impulsada por el alto precio del cobre, no tiene un blindaje sólido frente a la crisis financiera internacional, como afirma el gobierno, y será afectada en su crecimiento por el derrumbe global, coinciden analistas.
Con un 45% de sus exportaciones basadas en los envíos del metal rojo, la economía de Chile sufrirá también los coletazos de la crisis que afecta a Estados Unidos y Europa, pero también por una desaceleración de la economía de China, gran comprador del cobre chileno.
«Frente a la recesión internacional no estamos blindados para nada. No estamos blindados frente a una recesión en Estados Unidos ni Europa, y China va a crecer a tasas menores», señaló Hernán Frigolet, de la consultora privada Aserta.
«Chile se verá involucrado en esa crisis. Los precios de los commodities bajarán, se registrarán menos exportaciones y habrá más desempleo», describió.
Frigolet relativizó la decisión de la semana pasada del gobierno de inyectar 1.050 millones de dólares para dar liquidez al sistema bancario: «Eso no genera más actividad, sólo da tranquilidad sicológica».
Igual visión tiene el gerente de la consultora Econsult, José Ramón Valente: «Â¿Podemos realmente decir que los chilenos no vamos a ser afectados por la crisis financiera internacional? Mi opinión es que no».
«Chile es un país que importa y exporta miles de millones de dólares al año de decenas de países en todo el mundo. Además, recibe cuantiosas cantidades de inversión extranjera», añadió Valente.
Las inversiones mineras son las más jugosas. Este año, la inversión extranjera autorizada entre los meses de enero y agosto totalizó 6.620 millones de dólares, una cifra que triplicó el registro de igual periodo de 2007.
La mayoría de los recursos llegó a minería: 4.169 millones de dólares, un 63% del total. Para el futuro, hasta ahora, las empresas mineras mantienen sus proyectos de inversión por unos 21.600 millones de dólares en el cobre y el oro hasta 2012.
Este boyante panorama podría ponerse en duda con un precio del cobre a la baja después de años un largo período sobre los tres dólares por libra.
Si bien la industria chilena «es de las más competitivas del mundo», afirmó Juan Carlos Guajardo, del Centro de Estudios del Cobre (Cesco), «el factor más importante, más que la operación de las minas, va a ser la evolución de los grandes proyectos de inversión, si van a ser afectados o no».
El gobierno de la presidenta Michelle Bachelet, no obstante, insiste en que la economía está en buen pie para enfrentar las turbulencias por el ahorro en periodos de bonanza.
«Chile está en mejores condiciones para hacer frente a este vendaval porque cuenta con fortalezas que derivan de una conducción económica responsable», afirmó la presidenta ayer.
Para 2009 el gobierno diseñó un presupuesto menos expansivo que el de los últimos dos años, para mantener a raya el gasto fiscal y la inflación, que acumula una variación de 9,2% en doce meses.
La confianza del gobierno se basa en la buena salud de las cuentas fiscales: Chile no tiene deuda y, en los últimos años, acumuló un superávit fiscal de casi 22 mil millones de dólares gracias a la bonanza del cobre.
Según un informe oficial citado por el diario El Mercurio, Chile tiene recursos suficientes como para hacer frente a cinco años críticos porque sus ahorros superan un 10% del PIB.
Pese a la confianza oficial, expertos consultados en la encuesta de Expectativas Económicas del Banco Central de octubre bajaron de 4,3% a 4,1% su estimación de crecimiento de la economía para 2008, y reajustaron de un 4,2% a 3,5% su proyección para 2009.