Un Chelsea impresionante aplastó al Portsmouth por 4 goles a 0 en la primera jornada del campeonato de Inglaterra de fútbol, ayeren Stamford Bridge, dando un aviso a sus rivales en la lucha por el título.
El brasileño Luiz Felipe Scolari ya ha dejado su tarjeta de presentación en el fútbol inglés. Ayer enseñó lo que había hecho del Chelsea desde su llegada después de la Eurocopa-2008: una especie de versión de Brasil en club. Los más fervientes hinchas de los Blues no habrían podido imaginar semejante metamorfosis de su equipo.
El Chelsea versión Scolari, por el momento sin los lesionados Didier Drogba y Michael Essien, posee todo lo que le faltaba al de José Mourinho y Avram Grant, un juego con chispa, seductor, basado en el movimiento y la rapidez.
Los compañeros de John Terry dominaron así al Portsmouth, y no dejaron ni las migas a los jugadores de Harry Redknapp. El marcador podría haber sido mucho más espectacular si los Blues hubieran marcado todas sus ocasiones. Hubo incluso momentos del juego en los que el Pompey no tocó balón durante varios minutos.
Con un centro del campo Lampard – Deco – Ballack (sustituido en el minuto 37 por Florent Malouda) – Mikel, es difícil recuperar el balón, y con un Nicolas Anelka en plena forma, solo en punta, es complicado defender.
El primer gol de los Blues resume perfectamente al nuevo Chelsea: juego a un toque entre Deco, Anelka y Michael Ballack para una conclusión magnífica de Joe Cole (13). Anelka, de cabeza (26), Frank Lampard desde el punto de penal (45 2) y Deco al final del partido (89) terminaron por acabar con el Portsmouth.
El Chelsea, que ganó su 83º partido de campeonato consecutivo en casa, dio un serio aviso al Manchester United y en menor medida a Arsenal y Liverpool. Habrá que estar realmente fuerte para derrotarles.