Chávez remonta en sondeos


El presidente de Venezuela, Hugo Chávez sonrí­e durante la campaña para promover una enmienda a la Constitución.  FOTO LA HORA:  AFPManuel Mendoza

Venezuela está inmersa en la campaña de Hugo Chávez, quien impulsa la enmienda constitucional sobre la reelección ilimitada, aunque nadie por ahora osa vaticinar un resultado.


El 15 de febrero, los venezolanos votarán a favor o contra una modificación de cinco artí­culos de la Carta Magna que permitirí­a la reelección sin lí­mite de mandatos del presidente y todos los cargos que emanan de las urnas.

Si la consulta popular se celebrara hoy, la propuesta ganarí­a con un 54% de los votos, según un sondeo del Instituto Venezolano de Análisis de Datos (IVAD) difundido el domingo pasado por el gobierno.

«No hay la menor duda de que la ofensiva de nuestras fuerzas ha adquirido un ritmo cada vez más acelerado, preciso y extendido a lo largo y ancho del paí­s», sostuvo Chávez en una columna publicada en la prensa local.

Sin embargo, la consultora privada Datanálisis no se aventura a dar un pronóstico tan claro.

«Chávez está subiendo bastante y la enmienda hoy no está en una posición negativa. Chávez puede ganar pero tiene dos cosas en contra: las manifestaciones de estudiantes de oposición y la idea de la reelección continua, que no le gusta a la gente», explicó Luis Vicente León, responsable de Datanálisis.

Varias circunstancias han favorecido la subida de Chávez en los sondeos.

La primera es la incorporación de gobernadores y alcaldes al texto de esta enmienda, lo cual reduce el personalismo de la propuesta, según Datanálisis.

La segunda es que el presidente y su partido insisten en que sin Chávez habrá «vací­o, guerra y caos» y sin esta enmienda, el paí­s será ingobernable y quedará expuesto incluso a un golpe de Estado.

«Se aprovecha de un sentimiento mayoritario de la población que no visualiza a nadie sustituyendo a Chávez. Así­, los chavistas llamados «light» deciden que es mejor decir «Sí­» al presidente ahora y ya decidirán después si votan por él en las presidenciales de 2012″, consideró León.

Según el analista y ex rector de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Luis Fuenmayor Toro, estaba claro que Chávez debí­a presentar algún tipo de modificación constitucional para que «el proceso iniciado en 1999 con su elección continúe», ya que «en este momento no existe un lí­der capaz de derrotar a un (eventual) candidato único de la oposición».

Sin embargo, según él, el texto de la enmienda deberí­a haber sido más simple: referirse sólo al presidente y proponer únicamente una nueva reelección, que en el caso de Chávez significarí­a gobernar hasta 2019.

«La situación polí­tica se está deteriorando. En 2006, el presidente fue reelegido con una diferencia de 26 puntos porcentuales frente a su adversario. En las regionales de 2008, la diferencia entre gobierno y oposición fue sólo de 13%», resaltó.

Desde hace dí­as, la campaña del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV, en el poder) se intensificó: viajes de Chávez por todo el paí­s, juramentación de comandos de campaña, manifestaciones, publicidad en cada esquina e incluso música salsa pro-enmienda en los transportes públicos.

«Las encuestas no son concluyentes para nadie y puede pasar cualquier cosa», advierte León.

En las calles, la consigna de «Uh ah Chávez no se va» choca con el «No es no» de la oposición venezolana, que recuerda que la cuestión de la reelección continua ya estuvo planteada en un amplio proyecto de reforma de la Constitución rechazado en referéndum en 2007.

«Aprobar la reelección indefinida es aprobar la destrucción indefinida de Venezuela (…) No nos calamos un Fidel Castro en Venezuela, que nadie se quede en casa el 15 de febrero», pidió Manuel Rosales, uno de los lí­deres de la oposición venezolana.

Por encima de todo, el chavismo quiere evitar la abstención, que según Chávez provocó la derrota de la reforma constitucional en 2007.

«Chávez cree que puede ganar pero sabe que su imagen no se destruirá si pierde. Tendrá cuatro años (más en el poder) para llegar al mismo objetivo con otros medios, como una Asamblea Nacional Constituyente», afirmó León.

En cambio, para Fuenmayor Toro, si Chávez es derrotado «la situación se complica muchí­simo» y el presidente podrí­a buscar un candidato de total confianza para «que le guarde el puesto unos años», antes de presentarse él mismo de nuevo a unas presidenciales.