Chávez pierde popularidad


Hugo Chávez, presidente de Venezuela, durante su participación en la cumbre del ALBA, el pasado fin de semana. FOTO LA HORA: AFP AIZAR RALDES

La altí­sima popularidad del presidente venezolano Hugo Chávez retrocedió en los últimos meses, debido entre otros a la crisis económica y a medidas consideradas radicales, pero según las encuestas sigue sin existir un lí­der que le haga sombra después de 10 años en el poder.


«La disminución del respaldo de Chávez tiene que ver con la radicalización del proceso, con el agravamiento de los problemas, la percepción de ineficiencia en el gobierno y la reducción de los precios del petróleo», según Oscar Schemel, responsable de la consultora Hinterlaces.

La última encuesta de esta organización muestra que si las elecciones presidenciales se celebraran esta semana, un 49% de los venezolanos no sabrí­a por quién votar, un 35% votarí­a por Chávez y un 16% por otros candidatos.

Además, un 55% de los encuestados tiene poca o ninguna confianza en el mandatario, frente a un 37% que confí­a en él; un 50% califica su gestión negativamente y un 44% de forma positiva y un 61% cree que Chávez deberí­a dejar el poder en 2012, cuando termina su segundo mandato.

Según esta firma, la popularidad del jefe de Estado cayó un 10% desde febrero. Para Luis Vicente León, de la encuestadora Datanálisis, la aceptación de Chávez era de 57% en julio, de 52% en septiembre y ha seguido bajando, según cifras todaví­a no publicadas.

«Esto no significa que Chavez está debilitado. No es algo atí­pico, no es irreversible. Es como una persona de 120 kg que pierde 20. Eso no significa que esté flaco», afirmó León.

Para el analista Carlos Romero, la popularidad de Chávez retrocedió por un «cansancio» o por un rechazo a su ideario socialista.

«Pero Chávez tiene todo lo que necesita para seguir cómodamente en el poder: el apoyo de las fuerzas armadas y del pueblo, el dinero y una omisión internacional», sobre sus polí­ticas más criticables, afirmó.

Según León, la causa principal de este descenso de la popularidad es la contracción económica que afecta negativamente a la «vida diaria» de la población.

«Algunos en Venezuela se preguntan cuánto más retrocederá Chavez. Yo me pregunto cuánto más gastará: Ahora, el precio del petróleo se recupera, sus programas sociales son relanzados y aumentan los créditos para financiar gastos públicos», opinó León.

En 2010 se celebrarán en Venezuela elecciones legislativas, comicios para los consejos municipales y además se renovará la alcaldí­a de Maracaibo, segunda ciudad más importante del paí­s y bastión de la oposición.

Para muchos, Chávez ya ha comenzado la campaña, una situación en la que siempre su popularidad ha aumentado.

«Hay un respaldo importante al presidente y el resto de la población espera, permeable, otra opción. El problema es que no la hay. La oposición carece de identidad, ideológicamente no se presenta como alternativa y está dividida», enumera Schemel.

«Aunque Chávez pierda puntos, nadie los recupera. Aumenta el «no sé», la apatí­a», corrobora León.

En este momento, los lí­deres de oposición no superan, unidos, un 15% de la popularidad, según estas encuestadoras. No obstante, si hubiera una elección presidencial en un mes, uno de estos candidatos darí­a un salto adelante y recogerí­a los votos de los detractores del mandatario.

Pero para los expertos se tratarí­a de un voto de castigo al presidente y no de una verdadera adhesión a este polí­tico.

«En Venezuela se vota por o contra Chávez. El lí­der de la oposición sigue siendo el presidente», zanjó León.

Para los encuestadores, el éxito de Chávez se debe a su conexión con los sectores populares gracias a su propuesta de inclusión social y al protagonismo que otorga a los más pobres.

Paralelamente y según Datanálisis, la oposición venezolana no va más allá de «su mercado natural», de un electorado ya convencido, y no crea mensajes nuevos que lleguen a los que hasta ahora votaron por el presidente.

Para Schemel, la falta de alternativa fortalece la idea de que el presidente «es imprescindible».

«Una parte de la población se sigue identificando con Chávez. No hay un «santo nuevo» que cree una conexión emocional con la masa, que es esencial», concluyó León.

EUROPA Revolución social


Con el fin de mostrar los «avances sociales» como la erradicación del analfabetismo, las autoridades venezolanas expusieron hoy en Bruselas los ejes de la «revolución» bolivariana, en un seminario en el que la Comisión Europea participó marcando cierta distancia.

«Estamos aquí­ para mostrar algunos de nuestros avances» de las misiones sociales en Venezuela, «sin pretender exportar nuestro modelo», declaró Haiman El Troudi, asesor del presidente Hugo Chávez y ex ministro de Planificación.

En concreto, El Troudi se congratuló de la polí­tica nacional de alfabetismo que permitió enseñar a leer y escribir a «casi 1,5 millones de personas en menos de un año y medio», valiéndole a Venezuela que la UNESCO lo calificara de paí­s «libre de analfabetismo en 2006».

Asegurando que el «socialismo bolivariano del siglo XXI» no debe ser ni «imperialista», «ni unipartidista», ni «totalitario», El Troudi destacó que su paí­s construye un «modelo propio, con caracterí­sticas venezolanas» sin tratar de emular el «socialismo ex soviético, yugoslavo o cubano».

El seminario fue organizado juntamente con la Comisión Europea, con la que Caracas mantiene relaciones que se «están alimentando plenamente», aseguró El Troudi.

Francisco Acosta, representante de la dirección de América Latina de la Comisión Europea, destacó la importancia que Bruselas acuerda a la cohesión social en sus relaciones con el continente.

«Por eso, la propuesta del seminario de Venezuela encajaba en las prioridades» de la Comisión, dijo Acosta, congratulándose de los «resultados esperanzadores» del diálogo con paí­ses como Chile, México y Brasil, sin mencionar empero al protagonista del evento.

Interrogado al respecto, El Troudi defendió que la sola participación en la organización del seminario por parte de la Comisión Europea mostraba «una clara intención de voluntad polí­tica» de los europeos.

La UE y Venezuela mantienen actualmente un diálogo económico, cuya tercera reunión tendrá lugar en Caracas antes de fines de año.