Chávez agudiza la crisis


Exigencia. Hugo Chávez, presidente de Venezuela, lanzó un ultimátum a los congresos de Brasil y Paraguay, para ratificar a Venezuela como miembro pleno del Mercosur.

El presidente venezolano Hugo Chávez provocó otra crisis en el ya debilitado Mercosur, al que acusa de ser una alianza de las «elites» contra los «pueblos», amenazando esta semana con retirar su solicitud de integración al bloque si ésta no es aceptada en un plazo de tres meses.


El lí­der venezolano, propulsor del «socialismo del siglo XXI», que inició hace dos años un proceso de adhesión al grupo regional, lanzó el martes pasado un ultimátum a los congresos de Brasil y Paraguay, fijando el mes de septiembre como fecha lí­mite para ratificar a Venezuela como miembro pleno del Mercosur, integrado además por Argentina y Uruguay.

Luego de no acudir a la última cumbre del bloque realizada la semana pasada en Asunción para emprender una gira por Rusia e Irán, Chávez criticó al «viejo Mercosur», que en su criterio favorece «la integración de las elites, de las empresas, de las multinacionales, pero no de los pueblos».

Los cuestionamientos de Chávez se suman a las dificultades del bloque para superar las asimetrí­as entre sus socios, el conflicto entre Argentina y Uruguay por la instalación de una planta de celulosa sobre un rí­o limí­trofe y la necesidad de definir una estrategia internacional.

«No hay ninguna razón para que los congresos de Brasil y Paraguay no aprueben nuestra integración al Mercosur, ninguna razón polí­tica, jurí­dica, económica o moral», declaró en un discurso difundido por la televisión nacional venezolana.

Las declaraciones de Chávez -que además calificó de «loros» de Washington a los senadores brasileños que pidieron la revisión de su decisión de retomar el control de un canal opositor, RCTV (Radio Television Caracas)- no fueron bien recibidas en Brasil.

Brasilia no tardó en rechazar el ultimátum de Caracas. «Nadie nos fija plazos, nosotros no fijamos plazo a nadie», respondió Dilma Rousseff, ministra jefa de gabinete del presidente Luiz Inacio Lula da Silva.

El presidente de la comisión de Relaciones exteriores del Senado brasileño, Heraclito Fortes, miembro de la oposición de derecha, recordó a Chávez que en Brasil, los poderes «son independientes unos de otros». «El Congreso brasileño decidirá soberanamente cuando considere oportuno» sobre la adhesión de Venezuela al bloque, subrayó.

Su homólogo paraguayo, Alfredo Ratti, también opositor, condenó las declaraciones «fanfarronas» de Chávez.

Sin embargo, los gobiernos del Mercosur llamaron al gigante petrolero, sexto exportador mundial de crudo, a no abandonar el bloque, agobiado por la escasez de energí­a.

El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, dijo el miércoles en Lisboa, que espera dialogar pronto con Hugo Chávez «para saber qué está pasando».

«Queremos a Venezuela, a Bolivia, a Perú, a todo el mundo en el Mercosur, porque es muy ventajoso para esos paí­ses estar en el Mercosur», añadió.

No obstante, Lula advirtió que si bien «hay reglas para entrar al Mercosur, no hay reglas para salir de él».

Marco Aurelio Garcia, secretario de Asuntos Internacionales del gobierno brasileño, fue más tajante.

«Si el presidente (Hugo) Chávez cree que vale la pena entrar, será una decisión soberana de él. Espero que entre, pero Brasil o el Mercosur no tendrí­an problemas si eso no ocurriera: logramos vivir hasta ahora sin Venezuela», dijo el miércoles a la prensa argentina el asesor del presidente Lula.

Por su parte el presidente argentino Néstor Kirchner instó el jueves a allanar el camino para que Venezuela pueda ingresar al Mercosur.

«Es importante allanar el camino, como le dije a Lula, para que Venezuela pueda ser parte activa del Mercosur», afirmó en alusión a un contacto telefónico que mantuvo este jueves con el presidente brasileño.

No obstante, una fuente gubernamental dijo a la AFP que el gobierno argentino querrí­a que Venezuela esté dentro del bloque regional, pero ve indicios de que este paí­s no desea ingresar.

Entre esos indicios, citó que el gobierno de Chávez no está cumpliendo con el programa de adhesión, y consideró equivocada la intimación a los parlamentarios brasileños y paraguayos.

El gobierno de Kirchner consideró que el debate hecho «públicamente y de manera ruidosa, perjudica a la región y como contrapartida beneficia a Estados Unidos», indicó la fuente.

Con la integración de Venezuela, el bloque comercial abarcarí­a 12,7 millones de km2, con una población de más de 250 millones de habitantes y 75% del Producto Interno Bruto sudamericano, porcentaje equivalente a 1 billón de dólares.

«No hay ninguna razón para que los congresos de Brasil y Paraguay no aprueben nuestra integración al Mercosur, ninguna razón polí­tica, jurí­dica, económica o moral.»

Hugo Chávez

presidente venezolano