El presidente sudanés, Omar al Bechir, anunció hoy un alto el fuego inmediato en Darfur y llamó al desarme de las milicias que actúan en esa región del oeste del país.
«Anuncio solemnemente un alto el fuego incondicional e inmediato entre las fuerzas armadas y las facciones rebeldes, que prevé un mecanismo de control para vigilar su respeto por las dos partes implicadas», anunció Bechir.
Al Bechir hizo este anuncio tras haber recibido las recomendaciones finales de la Iniciativa por la Paz en Darfur, lanzada por su régimen, que debe establecer las bases para una conferencia de reconciliación prevista en Qatar a finales de año.
Esta «iniciativa del pueblo de Sudán» fue boicoteada por los grupos rebeldes y era considerada por los adversarios del presidente sudanés como una tentativa para desviar la atención sobre las acusaciones de «crímenes de guerra» en Darfur, que le imputa la Corte Penal Internacional (CPI).
Bechir también ha pedido lanzar una «campaña inmediata para desarmar a las milicias y restringir el uso de armas por el ejército», en referencia a la milicia árabe progubernamental de los Janjawids, acusadas por grupos humanitarios de atrocidades de todo tipo en Darfur.
«Confirmamos nuestro compromiso de negociar y llegar a soluciones pacíficas que garanticen el final de los conflictos», prosiguió.
Jartum intenta persuadir a la comunidad internacional de su voluntad de resolver el conflicto y convencer al Consejo de Seguridad de la ONU de aplazar la decisión de la CPI sobre las acusaciones presentadas contra Bechir.
La guerra civil en Darfur, en la que se acusa al gobierno de haber reprimido de forma brutal la rebelión, ha dejado hasta 300.000 muertos desde 2003 según la ONU, pero 10.000 según Jartum.
La Unión Africana (UA) y la Liga írabe han pedido al Consejo de Seguridad que interfiera ante la CPI, con la esperanza de que Bechir tenga tiempo suficiente para instaurar un alto el fuego en Darfur.
Los jueces de la CPI examinan las pruebas presentadas en julio por el fiscal Luis Moreno Ocampo, para decidir si emiten una orden internacional de arresto contra Bechir.
Moreno Ocampo acusó a Bechir de genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad en Darfur y de haber dado órdenes a sus tropas de matar, torturar, violar y saquear a los grupos no árabes de la región.
Qatar quiere acoger las conversaciones de reconciliación, pero uno de los principales grupos rebeldes de Darfur, el Movimiento por la Justicia y la Igualdad (JEM), dijo que boicotearía la reunión.
En 2007, la CPI emitió una orden de arresto contra el ministro de Asuntos Humanitarios sudanés, Ahmed Harun, y contra el jefe de las milicias progubernamentales, Ali Kosheib, por crímenes de guerra.
Sudán ha informado que el miliciano ha sido detenido, pero considera que no es oportuno juzgar a Ahmed Harun, y se niega a extraditar a los dos imputados por el tribunal internacional.