«Cero corrupción» también es ahorrar para el futuro


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Sinceramente me gustó la entrevista que Diario La Hora publicó el pasado miércoles 23 de noviembre realizada al doctor Francisco Arredondo. Aparte de haber sido conducida ordenadamente para el mejor entendimiento del lector, me dejó la grata impresión que el designado para el cargo de Ministro de Salud Pública y Asistencia Social en el nuevo gobierno sabe de lo que está hablando, que no ignora el teje y maneje de ese ministerio, uno de los más grandes, operacionalmente hablando, del Organismo Ejecutivo y que por cierto también es uno de los más deficitarios en cuanto a prestación de servicios se refiere.

Francisco Cáceres Barrios
fracaceres@lahora.com.gt

 


Si sus finanzas se manejan correctamente, no creo que vaya a tener el nuevo ministro problemas de escasez de recursos si entra de lleno y con firmeza a aplicar la denominada “cero corrupción” en la compra de las medicinas, implementos y equipo. La situación es tan crí­tica en ese ministerio que no permite actuar con medias tintas. Por ejemplo: ¿cómo es posible que la misma pastilla que compramos en la calle a un quetzal, el Estado la compre a cinco? Bien sabemos que la causa radica en que el proveedor reparte costos a lo largo del camino de compra hasta llegar al consumidor.

    Pero si el doctor Arredondo aplica la operación “cero corrupción” tal y como la población tiene cifradas sus esperanzas, seguramente que otro será el cantar y a lo mejor, por los volúmenes que se manejan, le permitirá bajar todaví­a más el precio. Claro, a lo anterior habrá que sumarle el desencanto generalizado de tanto funcionario que del 14 de enero del 2012 en adelante ya no podrá seguir haciendo de las suyas. ¿Será posible que podamos vivir y apreciar tanta belleza?

    De ahí­ que haya compartido del todo el criterio del doctor Arredondo cuando dijo: “…la compra de medicamentos es uno de los puntos más neurálgicos que existen” porque a mi manera de ver las cosas este es ¡el principal! Al cortar la corrupción en esta dependencia también le permitirá al Estado abrir la brecha en toda su organización, sirviendo de modelo para demostrar que los 60 mil millones de quetzales a que asciende el presupuesto general, bien podrí­an alcanzar para lo planificado y todaví­a más. A todos consta que el motivo central de conversación de nuestra población, cuando se toca el tema de la polí­tica, radica en la posibilidad  que el General Otto Pérez Molina pueda llegar a ser un buen presidente, puesto que cuando surge el problema de la corrupción, el panorama se complica, se enreda, la gente se frustra y desencanta.

      A propósito de entrevistas, el filósofo Fernando Savater dijo hablando de polí­ticos en una de ellas realizada en Guatemala: “Es excelente que sean personas éticas, pero también es bueno que sean buenos polí­ticos”. De donde se deduce que con “cero corrupción” se podrí­an lograr ambas cosas.