Después que los gobiernos de Estados Unidos y México busquen erradicar el contrabando y el tráfico de drogas en ambas naciones, los países centroamericanos también se unirán a este proyecto denominado «Colombia II».
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El presidente de Estados Unidos, George Bush, comunicará al Congreso de ese país que tiene un plan de US$1,400 millones en cooperación con México y en menor parte también para Centroamérica. Bush solicitó un adelanto de US$550 millones para empezar a ejecutarlo (US$500 para México y US$50 para Guatemala).
«Sin estrategias, de nada sirve la ayuda económica», se afirma.
Así lo ven analistas en materia de seguridad
Sandino Asturias, analista en materia de seguridad, manifestó que por parte del Gobierno estadounidense este solo es un pretexto, debido a que el tema del narcotráfico es muy complejo y se deben relacionar las políticas nacionales con cada país, siendo ésta una política regional.
Añadió: «Como país, nosotros no hemos logrado desarrollar un plan específico que vaya enmarcado a unir esfuerzos para erradicar el narcotráfico, que es una de las principales problemáticas que vive el mundo.
«Mientras Estados Unidos no baje la demanda que tiene ese país al consumo de drogas, los esfuerzos que realice cada una de las otras naciones podrían ser en vano, debido a que el problema del narcotráfico no se combate con recursos económicos, sino que por el contrario tienen que haber propuestas que impulsen a
cada país», finalizó Asturias.
A criterio de Carmen Aída Ibarra, este tipo de apoyo y cooperación no dará resultados del todo positivos si las instituciones o el Estado no disponen de estrategias eficaces y seguras hacia estos fenómenos. Tanto el Gobierno como sus dependencias deben promover y poner en marcha planes integrales que permitan combatir el narcotráfico.
«Si la ayuda que se reciba de otros países cae en terrenos infértiles de nada le sirve al Estado crear propuestas, si estas mismas también se encuentran inmersas a delinquir dentro de estas instituciones».